miércoles, 24 de septiembre de 2008

Mons. Carlos González Cruchaga: la despedida a un buen hombre, a un hombre santo

Momentos antes de la liturgia de sepultación de los restos del Obispo Emérito de Talca, diferentes personas del quehacer diocesano y nacional, con emotivas palabras, despidieron al religioso, en el atrio de la Catedral.


Diversos discursos dieron el hasta siempre a Mons. Carlos González al culminar la Misa de exequias en el Templo Catedral de Talca.


En primer lugar el diácono Enrique Palet dio lectura a un mensaje enviado por la Presidenta Michelle Bachelet, en la que entregó las condolencias por la partida de un “obispo ejemplar de la Iglesia Católica. Tuve el honor de conocerlo y como todos quienes lo tratamos pude comprobar que en calidez, bondad y sabiduría se podía sentir la presencia de su Maestro”.





Luego, el campesino Romualdo Agurto, destacó la preocupación del obispo por el mundo rural al crear instituciones como la Fundación Crate. “Durante el gobierno militar se nos quitaron las maquinarias, los enseres, los animales, con ellos el Estado se hacía pago de la deuda de los campesinos; las consecuencias fueron nefastas, teníamos solo la tierra que no podíamos trabajar. El obispo Carlos preocupado de esta situación creó el Crate, muy luego los técnicos de la institución nos estaban apoyando”.


Enseguida dos estudiantes del Colegio Agrícola Padre Hurtado de la localidad de Molina, centro educacional del que Don Carlos era el capellán, también dieron su emotivo testimonio. “Es imposible no quererlo”, señalaron los jóvenes.


A nombre de los consagrados, el padre Rafael Villena, párroco de la parroquia Los Doce Apóstoles de Talca y una de las personas más cercanas el extinto Pastor, indicó: “Querido Don Carlos, lo hemos seguido como un Buen Pastor, lo hemos escuchado como a un profeta, lo hemos amado como a un enviado de Jesucristo, hoy lo lloramos como a un padre. Gracias por mostrarnos a un Jesucristo vivo, misericordioso, acogedor, histórico, siempre presente en el prójimo”.



Más adelante el ex Presidente, Patricio Aylwin, amigo personal de Don Carlos, manifestó que "su partida nos duele pero no nos entristece, porque quienes lo conocimos supimos que fue ante todo un cristiano verdadero, un testigo insuperable de la vida y del mensaje de Jesucristo (…) Durante casi 30 años los católicos de esta Diócesis tuvieron el privilegio de que Don Carlos fuera su Obispo (…) Supo siempre dar certera orientación cristiana a quienes fuimos feligreses o sus amigos”.


Finalmente, a nombre del gobierno de Chile, el Vice Presidente, Edmundo Pérez Yoma, valoró a Mons. Carlos González como un ciudadano ejemplar reconocido por miles de chilenos y que entendió la política como un servicio al bien común, por amor a Jesús y a las personas en su dignidad. "Se va un actor importante de la historia, un ejemplo de vida. Don Carlos está donde quiere estar, al lado del Señor Jesús".




Después del responso fúnebre a cargo de Mons. Alejandro Goic, Obispo de Rancagua y Presidente de la CECh, el ataúd fue traslado hasta la cripta del templo catedral en medio de ensordecedores aplausos y pañuelos blancos al aire que lo despedían.


En la cripta mortuoria el Arzobispo de Antofagasta, Mons. Pablo Lizama, pronunció la fórmula de bendición del lugar donde reposan los restos de Mons. Carlos González Cruchaga.










Fuente: Prensa CECh – Comunicaciones Talca