domingo, 14 de septiembre de 2008

Fátima 2008: Reflexión de Fernanda Deluca, Presidenta Nacional CVX Argentina


Junto con ir entregando los testimonios y las reflexiones de Cecilia, Ismael y Miguel, por su participación en la Asamblea Mundial de Fátima, en la medida de lo posible, estaremos entregando otros testimonios, como el de José Reyes y otros.
Estamos partiendo, con Fernanda Deluca, quien es la Presidenta nacional de la CVX Argentina y ha accedido a darnos su reflexión, junto con un saludo y su afecto para toda la CVX de Chile
"He sentido la confianza en una Comunidad que no deja de caminar, aún llena de interrogantes. Fátima fue la experiencia viva de una Comunidad Mundial en permanente búsqueda.

En aquel tiempo, cuando los apóstoles se reunían con Jesús, habrían llegado con los corazones inflamados de vivencias, algunos sorprendidos ante las maravillas que habían hecho en nombre de Dios; otros cansados y abatidos ante la dureza de los corazones, otros volverían rotos por las injusticias, el dolor y el sufrimiento. Sin embargo, al compartir sus historias, con el corazón lleno de preguntas, con la necesidad de descubrir lo que estaba aconteciendo en cada relato, ante la mirada compasiva y tierna de Jesús, y la escucha comprometida de sus hermanos, la realidad del Reino que el Señor les anunciaba, iba cobrando materialidad y llenándose de sentido.

Ésta ha sido la experiencia de Fátima, una comunidad que no ha flaqueado, que sigue con la misma pasión el llamado recibido en Nairobi. Una comunidad que atesora certezas recogidas en el camino y afronta con paciente perseverancia las incertidumbres. Una comunidad que no se conforma, sino que renueva el compromiso de ser fiel a la búsqueda...

Agradezco al Señor por cada una de las personas que he encontrado en Fátima, laicos y jesuitas, delegados, miembros del EXCO, anfitriones. Por la disponibilidad, capacidad de escucha, espíritu de servicio, por la generosidad de ofrecer a la asamblea sus propios hallazgos, y por la humildad de presentarse con todas sus vacilaciones y dolores; por la libertad de espíritu para dejarse interpelar y por el discernimiento permanente que nos ayudó a mantener fija la mirada en el Señor reunido en medio de nosotros.

Agradezco profundamente la fuerza, la creatividad y la esperanza de las comunidades provenientes de países sumidos en la pobreza, la entereza y el valor de las comunidades provenientes de países atravesados por la guerra, la violencia, el despotismo y la muerte. Sus testimonios han penetrado en el corazón de la asamblea y nos comprometen aún más con una realidad que exige ser transformada.

Agradezco también la presencia de nuestro Asistente Mundial, el padre Nicolás, agradezco el afecto y el reconocimiento con el que se ha acercado a la Asamblea, sus palabras han sido como un “abrazo del Padre” que nos anima a seguir caminando.

Las presencias, las historias, las palabras, los símbolos siguen hablando en nuestros corazones.
Fátima nos desafía a buscar nuevos modos de mantener vivo este flujo de comunicación que nos hace experimentar la Comunidad Mundial y va materializando el deseo de ser un Cuerpo Apostólico para la Misión. Nos necesitamos unos a otros.

Estamos llamados a ser una Comunidad Profética, presente en el mundo con mil ojos y oídos para percibir el dolor, el sufrimiento y la postergación de tantos hermanos. Tenemos miles de bocas para denunciar las injusticias y anunciar a una sola voz que el Reino de Dios ha llegado, y tenemos miles de manos para estrecharnos y abrazar juntos a este mundo que necesita ser sanado.

Le pido al Señor la sensibilidad para continuar sintiendo con la comunidad mundial, la fidelidad al espíritu de Fátima, la capacidad de interpretar y transmitir esta experiencia a otros y la disponibilidad para actuar y responder a tanta gracia recibida. A María, que nos recibió bajo su manto protector, que siga junto a nosotros en el camino, alimentando la esperanza y el deseo de ser un Cuerpo Apostólico para la Misión".

Fernanda Deluca
CVX Argentina