martes, 16 de septiembre de 2008

Iglesia de Talca reza con gratitud por salud de Mons. Carlos González


Debido al repentino deterioro de la salud de Monseñor Carlos González Cruchaga, Obispo Emérito de Talca, la Iglesia Diocesana de Talca se encuentra, con gratitud, en estado de oración permanente.
Don Carlos es también hijo de la Iglesia de Santiago, estudió en el Seminario Pontificio Mayor y fue rector de él. El Arzobispado de la capital se une en oración por Monseñor González.
El 14 de agosto se le diagnosticó un cáncer terminal. Durante este tiempo ha permanecido en su casa, ubicada en el Caserío Lircay. Allí ha recibido todo tipo de cuidados, siendo atendido permanentemente por médicos de Talca, algunos sacerdotes de la diócesis, su secretaria de siempre, y demás personas que con inmenso cariño lo han acompañado por años.
En su última aparición pública con motivo de la presentación de su libro “¿Quién es Jesús?”, se refirió a la importancia de revisar la fe y la opción personal por Jesucristo, enfatizando la necesidad de presentar a Jesús en forma viva y atrayente: “Jesús es el eje y la gran línea de acción en la vida”.
En esta misma ocasión dijo estar agradecido de Dios por sus 87 años de vida: “Dios sabe porque hace las cosas, me ha ido muy bien en la vida, y estoy en la buena con Dios. No estoy rebelado contra Dios, ni molesto, todo lo contrario. Hay que mirar las cosas con tranquilidad, serenidad, con mucha paz” (…) “El sentido de la muerte es muy importante y hay que abordarla con cariño; hay que ponerle afán porque es la hermana muerte, es el paso normal de todo cristiano, es el paso a la casa de Dios”.
La Iglesia Diocesana y nacional ha estado en permanente oración por Don Carlos, que tanto ha trabajado por la extensión del Reino de Dios.
Ha sido significativo el cariño de cientos de personas que han ido a visitarlo en este mes, además de participar con él en la Eucaristía.
Su salud, las últimas horas, ha presentado un evidente deterioro: no pudo celebrar la misa como lo había estado haciendo este tiempo, y ha recibido menor cantidad de alimentos.
Invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a rezar, agradecidos, por Don Carlos; pedirle al Señor Jesús, Buen Pastor, que su encuentro sea de mucha paz, alegría y esperanza, como Don Carlos lo ha vivido.
Fuente: Talca Comunicaciones
Talca, 16/09/2008