martes, 9 de septiembre de 2008

El Evangelio de hoy


Lucas 6. 12-19

Por aquellos días, Jesús se fue a un cerro a orar, y pasó toda la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a quienes llamó apóstoles. Estos fueron: Simón, a quien puso también el nombre de Pedro; Andrés, hermano de Simón; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo; Simón, al que llamaban el celote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue quien traicionó a Jesús.
Jesús bajó del cerro con ellos y se detuvo en un llano. Se habían juntado allí muchos de sus seguidores y mucha gente de toda la región de Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y Sidón. Habían llegado para oir a Jesús y para que los curara de sus enfermedades. Los que sufrían a causa de espíritus impuros, también quedaban sanos. Así que toda la gente quería tocar a Jesús, porque los sanaba a todos con el poder que de él salía.



Me imagino la escena, Jesús nombrando por su nombre al grupo de los doce....



Imagino allí que me llama a mi . ...


Dice mi nombre ...


me mira a los ojos y me llama ...


¿qué siento? ...


¿qué pienso?



Contemplo a tanto enfermo siendo sanado por el Señor ...


¿a quien le llevo yo?


Pienso en algunos de mis enfermos cercanos ...


Se los presento al Señor ... con fe.



Por ellos te pedimos, Señor.