viernes, 27 de marzo de 2015

Miembros de la Comisión Vaticana de Abusos, "preocupados" por la designación de Barros

Collins y O,Malley


Piden al Papa que revoque el nombramiento del obispo de Osorno


No descartan acudir a Roma para entrevistarse con Francisco o con O'Malley


Dos miembros de la Comisión Vaticana que asesora al Papa Francisco en el combate de abusos sexuales dijeron estar "preocupados y sorprendidos" por el nombramiento deJuan Barros como obispo de Osorno.
En entrevista con National Catholic Reporter, los miembros de la comisión indicaron que están considerando viajar a Roma para hablar con el Papa cara a cara sobre la materia.
"Yo sólo hablo por mí mismo o como un sub-grupo de trabajo de la comisión, todos estamos muy preocupados por lo que está pasando en Chile", dijo Peter Saunders, un miembro de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores y víctima de abuso sexual.
Monseñor Juan Barros Madrid se instaló el sábado como cabeza de la diócesis de Osorno, Chile, en medio de las protestas en la catedral. Sobrevivientes chilenos acusan Barros de encubrir el abuso por el padreFernando Karadima, una vez reconocido líder espiritual y figura clave de la iglesia chilena que fue encontrado culpable por el Vaticano en 2011 de abusar sexualmente de menores de edad, cuando Barros era un sacerdote.
"Uno o dos de nosotros en nuestro grupo de trabajo sobreviviente están sugiriendo quevayamos a Roma para hablar con Francisco, o al menos el cardenal O'Malley", dijo.
Marie Collins, otro miembro de la comisión de abusos sexuales del Vaticano que también es fue víctima de abusos, pidió a Francisco eliminar la designación de Barros.
"Como sobreviviente, estoy muy sorprendida por lo de Chile, ya que parece ir en contra de lo que el Santo Padre ha estado diciendo acerca de no querer a nadie en puestos de confianza en la iglesia que no tienen limpio el expediente de protección de la infancia", dijo Collins.
El obispo Barros asumió el sábado recién pasado su nuevo cargo en Osorno, en medio de protestas. Esto debido a su vinculación con el sacerdote Fernando Karadima, considerado culpable de abusos sexuales.
(RD/Agencias)

Barros asume el obispado de Osorno en medio de protestas

Centenares de personas con pancartas y de luto


Para exigir con cánticos la renuncia de quien calló los abusos a menores de Karadima


Con inéditas refriegas y gritos entre partidarios y detractores, dentro y fuera de la catedral de Osorno, asumió el sábado el nuevo obispo Juan Barros, visto por algunos como un encubridor del mayor cura pederasta de la Iglesia chilena.
Tras asumir, Barros abandonó la catedralcustodiado por efectivos antimotines, mientras en las afueras centenares de personas, muchas vestidas de negro en señal de luto, demandaban la renuncia del clérigo de 58 años. Simultáneamente, algunos conductores en caravanas de automóviles con pancartas también exigían su salida.
A pesar de que la catedral de San Mateo estuvo fuertemente custodiada por policías antimotines, varios detractores de Barros ingresaron al templo con globos y pancartas negras, para exigir con cánticos y gritos la renuncia del nuevo obispo de Osorno, una ciudad 930 kilómetros al sur de Santiago. En la catedral había entre 400 y 500 personas.
A la ceremonia asistieron sólo 15 de los 35 obispos de la Conferencia Episcopal de Chile y una veintena de los 35 sacerdotes de la ciudad, y se ausentaron todas las autoridades de Osorno, además casi todos los laicos.
El nuevo obispo de Osorno es rechazado por las acusaciones de que encubrió abusos sexuales del peor cura pederasta chileno. Barros fue nombrado por el papa Francisco a pesar de conocer las críticas en su contra y el rechazo que despierta.
El papa se reunió con Barros hace algunas semanas y tras conversar con él, lo reconfirmó. Lo había designado el 10 de enero, lo que despertó de inmediato el rechazo en amplios sectores del país.
La ceremonia contrastó fuertemente con un acto similar en enero, cuando asumió el obispo en Arica, monseñor Moisés Atisha. La catedral de esa norteña ciudad chilena estaba repleta con más de 2.000 personas, incluidos el cardenal, el arzobispo de Santiago y el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Ezzati, así como sacerdotes, diáconos y obispos de todo el país.
Juan Carlos Claret, uno de los principales líderes de los movimientos laicos de Osorno, dijo que contra toda tradición, las puertas de la catedral estaban cerradas y los invitados a la ceremonia entraron por un costado del templo.
La idea de los detractores del obispo era manifestarse pacíficamente en el interior del templo, pero fueron reconocidos por partidarios del Barros y se iniciaron las refriegas y los gritos. Claret dijo que continuarán oponiéndose a Barros porque no le "entregaremos la diócesis en bandeja".
Las críticas a Barros obedecen a su cercanía con el cura Fernando Karadima, condenado por el Vaticano a una vida de "penitencia y oración" por abusar sexualmente de menores, manosear sus genitales y besarlos en las comisuras de sus labios. Los abusos duraron décadas, según falló la jueza Jessica González en el juicio penal que no condenó a Karadima, pese a probar los cargos, porque los delitos prescribieron por el paso de los años.
En declaraciones del sábado, el periodista Juan Carlos Cruz -quien durante su adolescencia fue una de las víctimas de Karadima- criticó al papa por ratificar a Barros pese a que fue informado "por tanta gente que ha hablado con él, sabiendo de los expedientes que hay en Roma del caso Karadima, donde Barros está mencionado".
"Yo lo responsabilizo (al papa) y como decimos nosotros (las víctimas), estamos acostumbrados a las bofetadas de la jerarquía chilena, nunca nos habíamos esperado una bofetada de parte del papa", agregó.
Las críticas al nombramiento de Barros provienen de todos los sectores de la sociedad chilena, incluido el ex presidente Eduardo Frei (1994-2000), obispos, sacerdotes y laicos.
(RD/Agencias)

Obispo Juan Barros ingresa a catedral de Osorno en medio de incidentes

Juan Barros critica a los que se opusieron a su toma de posesión en Osorno

"Hay que distinguir entre manifestarse e interrumpir una misa"


La Conferencia Episcopal chilena reconoce "errores" en el proceso


El nuevo obispo de Osorno, Juan Barros, reconoció sentirse "afectado" por la polémica que generó su designación en dicha Diócesis, que se mantuvo en agenda durante dos meses y tuvo su punto más tenso el sábado, durante la ceremonia en la que asumió.
Barros fue investido en una ceremonia realizada ese día en la Catedral San Mateo en medio de manifestaciones y contramanifestaciones, gritos, empujones y pancartas. Incluso hubo detenidos.
"Obviamente que me ha afectado el tema Karadima", dijo Barros en dicho sentido, tras sostener -el lunes- su primera reunión con el personal del Obispado.
"Una cosa es que yo haya participado en esa parroquia (El Bosque) -desde niños participábamos con mis hermanos-, pero otra cosa distinta es que haya sido testigo de esos hechos gravísimos, (con los) que no tengo ninguna relación", indicó el prelado, reiterando los conceptos que manifestó la semana pasada, cuando anunció su decisión de asumir, pese a los cuestionamientos y las acusaciones que lo acusan de encubrir al cura Karadima.
Según informa hoy el diario El Mercurio, Barros también tuvo palabras críticas para quienes protestaron contra él durante la ceremonia del sábado: "Hay que distinguir entre manifestarse e interrumpir una misa", alegó.
"Había personas no creyentes que no captan la grandeza de ese acto... Una persona que tiene fe reacciona frente a la palabra de Dios y lo sagrado (...) Lo principal es que saquemos enseñanzas. Estamos en Cuaresma, acercándonos a Semana Santa. Pasamos por la cruz, pero el final definitivo es Jesús resucitado", agregó el religioso, que llamó a "caminar para adelante".
Juan Barros Madrid recibió ayer también un respaldo público del arzobispo de Puerto Montt, Cristián Caro, quien lo señaló como víctima de un "aprovechamiento político"
"Existe un aprovechamiento político, porque había un grupo de parlamentarios que se meten en lo que no les corresponde", dijo Caro aludiendo a la carta firmada por 51 parlamentarios chilenos que se oponían al nombramiento y que el socialista Fidel Espinoza llevó personalmente a Roma.

En esa línea Cristián Caro acusó "un clima de batalla que fue creado artificialmente", y dijo que "eso no es sano".
"Si el nuevo obispo fue citado a declarar a nivel civil y a nivel canónico, y no hubo condena alguna, ha conversado con el papa, le ha expuesto las cosas, entonces hay que creerle", sentenció el arzobispo.
El portavoz de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, admitió "errores" en la manera en la que se desarrolló el nombramiento y la asunción de Juan Barros.
Las protestas registradas en la ceremonia "son el desenlace de un proceso que se dio con mucha dificultad", reflexionó Coiro.
"(A los feligreses de Osorno) no fuimos claros en decirles desde enero que el tema no nos era indiferente. (Al no hacerlo) parecía que no nos dolía", dijo Coiro.
"En un clima tan tenso, recomponer confianzas es un desafío permanente en la Iglesia", planteó el diácono.
(RD/Agencias)

jueves, 26 de marzo de 2015

Hoy en santa Marta: «Es triste ser creyente sin alegría, solo con la doctrina fría». Video, audio de homilía


Francisco en la homilía de Santa Marta: «La alegría del Evangelio es la piedra angular, el centro de la ley es el amor, no las prescripciones»

ANDREA TORNIELLICIUDAD DEL VATICANO

No es la «doctrina fría», no son las «prescripciones» las que dan alegría, sino la fe y la esperanza de encontrar a Jesús. Lo dijo esta mañana Papa Francisco durante la homilía de la misa en la capilla de la Casa Santa Marta, según indicó la Radio Vaticana.

Una vez más, Francisco compara la actitud de los «doctores de la ley», que recuden la fe a reglas, y la actitud de los auténticos creyentes, que viven el amor por Dios y por el prójimo. El argumento principal de la reflexión del Papa fue la alegría de Abraham, con la esperanza de convertirse en padre, como le había prometido Dios, que aparece en la Primera Lectura del día. Abraham ya no era ningún joven, ni su esposa Sara, pero el anciano patriarca cree, abre «el corazón a la esperanza», está «lleno de consolación». Jesús recuerda a los doctores de la ley que Abraham «exultó en la esperanza» y «se llenó de alegría».


«Y esto es lo que no entendían estos doctores de la ley –observó Francisco. No comprendían la alegría de la promesa, no comprendían la alegría de la esperanza; no comprendían la alegría de la alianza. ¡No comprendían! No sabían alegrarse, porque habían perdido el sentido de la alegría, que solo proviene de la fe. Estos habían perdido la fe. Eran doctores de la ley, ¡pero sin fe! Y más: ¡habían perdido la ley! Porque el centro de la ley es el amor, el amor por Dios y por el prójimo».


«Solamente tenían –continuó Papa Francisco describiendo la actitud de los doctores de la ley– un sistema de doctrinas precisas y que requerían cada día más que nadie las tocara. Hombres sin fe, sin ley, apegados a doctrinas que incluso se convertían en una actitud casuística: “¿Se puede pagar el impuesto al César; no se puede? ¿Esta mujer, que estuvo casada siete veces, cuando irá al cielo será la esposa de los siete?”. Esta casuística... Este era su mundo, un mundo abstracto, un mundo sin amor, unmundo sin fe, un mundo sin esperanza, un mundo sin confianza, un mundo sin Dios. ¡Y por esto no podían alegrarse!».


Tal vez, estos doctores de la ley, añadió Papa Bergoglio, podían divertirse, «pero sin alegría», es más, «con miedo». «Esta es la vida sin fe en Dios, sin confianza en Dios, sin esperanza en Dios». Y «sus corazones estaban petrificados». «Es ser creyente sin alegría –explicó el Papa–, y la alegría no existe cuando no hay fe, cuando no hay esperanza, cuando no hay ley, sino solo las prescripciones, la doctrina fría».


«La alegría de la fe, la alegría del Evangelio –concluyó el Pontífice argentino– es la piedra angular de la fe de una persona. Sin alegría esta persona no es un verdadero creyente. Volvamos a casa, pero antes hagamos la celebración aquí con estas palabras de Jesús: “Abraham, su padre, exultó con la esperanza de ver mi día. Lo vio y estuvo lleno de alegría”. Y pidamos al Señor la gracia de exultar en la esperanza, la gracia de poder ver el día de Jesús cuando nos encontremos con Él y la gracia de la alegría».

Vatican Insider

Francisco en Santa Marta: Es triste ser creyente sin alegría



En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa explicó que no es la ley la que da la alegría al cristiano sino la fe y la esperanza de encontrar a Jesús.

FRANCISCO
"Esto es lo que no entendían estos doctores de la ley. No entendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza; no entendían la alegría de la alianza. No entendían. No sabían alegrarse porque habían perdido el sentido de la alegría que sólo da la fe. Nuestro padre Abraham fue capaz de alegrarse porque tenía fe, fue hecho justo en la fe. Estos habían perdido la fe. ¡Eran doctores de la ley pero sin fe! Pero, es más, ¡habían perdido la ley! Porque el centro de la ley es el amor, el amor a Dios y al prójimo”.

Además, con motivo de los 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Ávila el próximo sábado 28 de marzo, el Papa inició hoy una oración mundial por la paz. Fue la última Misa en Casa Santa Marta en compañía de peregrinos hasta el próximo 13 de abril.

EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA
(Fuente: Radio Vaticana)

"Y esto es lo que no entendían estos Doctores de la ley. No comprendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza; no comprendían la alegría de la alianza. ¡No entendían! No sabían regocijarse, porque habían perdido el sentido de la alegría, que sólo viene de la fe. Nuestro padre Abraham fue capaz de alegrarse porque tenía fe: fue hecho justo en la fe. Estos habían perdido la fe. Eran Doctores de la ley, ¡pero sin fe! Es más: ¡habían perdido la ley! Porque el centro de la ley es el amor, el amor por Dios y por el prójimo”. 

"Sólo tenían un sistema de doctrinas precisas y puntualizaban cada día que nadie debía tocarlas. Hombres sin fe, sin ley, apegados a doctrinas que también se convertían en unaactitud casuística: se puede pagar el impuso a César, ¿no se puede? Esta mujer, que se casó siete veces, cuando vaya al Cielo, ¿será esposa de aquellos siete? Esta casuística… Éste era su mundo, un mundo abstracto, un mundo sin amor, un mundo sin fe, un mundo sin esperanza, un mundo sin confianza, un mundo sin Dios. ¡Y por esto no podían regocijarse!”. 

"La alegría de la fe, la alegría del Evangelio es la piedra miliar de la fe de una persona. Sin alegría aquella persona no es un verdadero creyente. Volvamos a casa, pero antes hagamos la celebración aquí con estas palabras de Jesús: ‘Abraham, su padre, exultó en la esperanza de ver mi día. Lo vio y se sintió lleno de alegría’. Y pidamos al Señor la gracia de ser exultantes en la esperanza, la gracia de poder ver el día de Jesús, cuando nos encontraremos con Él, y la gracia de la alegría”. 



Misa en Santa Marta - Himno a la alegría


2015-03-26 L’Osservatore Romano
Alegría y esperanza son las características del cristiano. Y es triste encontrar a un creyente que no sabe gozar, asustado en su apego a la fría doctrina. Ha sido por eso un auténtico himno a la alegría el que lanzó el Papa Francisco en la misa celebrada el jueves 26 de marzo, en la capilla de la Casa Santa Marta. Al inicio, el Papa recordó la «hora de oración por la paz» promovida en todas las comunidades carmelitas. «Queridos hermanos y hermanas», dijo tras el saludo litúrgico, «pasado mañana, 28 de marzo, se conmemorará el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia». Y «por petición del padre general de los Carmelitas Descalzos, hoy aquí presente con el padre vicario, ese día tendrá lugar en todas las comunidades carmelitas del mundo una hora de oración por la paz. Me uno de corazón —afirmó el Papa Francisco— a esta iniciativa, a fin de que el fuego del amor de Dios venza los incendios de guerra y de violencia que afligen a la humanidad, y el diálogo predomine por doquier sobre el enfrentamiento armado». Y concluyó así: «Que Santa Teresa de Jesús interceda por esta petición nuestra».
«En las dos lecturas» propuestas hoy por la liturgia, destacó inmediatamente el Pontífice, «se habla de tiempo, de eternidad, de años, de futuro, de pasado» (Génesis 17, 3-9 y Juan 8, 51-59). En tal medida que precisamente el tiempo parece que es la realidad «más importante en el mensaje litúrgico de este jueves». Pero el Papa Francisco prefirió «tomar otra palabra» que, sugirió, «creo que es precisamente el mensaje de la Iglesia hoy». Y son las palabras de Jesús que presenta el evangelista Juan: «Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio y se llenó de alegría».
Así, pues, el mensaje central de hoy es «la alegría de la esperanza, la alegría de la confianza en la promesa de Dios, la alegría de la fecundidad». Precisamente «Abrahán, en el tiempo del que habla la primera lectura, tenía noventa y nueve años y el Señor se le apareció y le aseguró la alianza» con estas palabras: «Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos».
Abrahán, recordó el Papa Francisco, «tenía un hijo de doce, trece años: Ismael». Pero Dios le asegura que se convertirá en «padre de una muchedumbre de pueblos». Y «le cambia el nombre». Luego «continúa y le pide que sea fiel a la alianza» diciendo: «Mantenderé mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras za generaciones, como alianza perpetua». En concreto, Dios dice a Abrahán «te doy todo, te doy el tiempo: te doy todo, tú serás padre».
Seguramente Abrahán, dijo el Papa, «era feliz por esto, sentía una consolación plena» escuchando la promesa del Señor: «Dentro de un año tendrás otro hijo». Cierto, ante esas palabras «Abrahán rió, dice la Biblia a continuación: ¿cómo un hijo a los cien años?». Sí, «había engendrado a Ismael a los ochenta y siete años, pero a los cien un hijo es demasiado, no se puede comprender». Y así «rió». Pero precisamente «esa sonrisa, esa risa fue el inicio de la alegría de Abrahán». He aquí, por lo tanto, el sentido de las palabras de Jesús que hoy vuelve a proponer el Papa como mensaje central: «Abrahán, vuestro padre, exultó en la esperanza». En efecto, «no se atrevía a creer y dijo al Señor: “Pero si al menos Ismael viviese en tu presencia”». Y recibió esta respuesta: «No, no será Ismael. Será otro».
Para Abrahán, por lo tanto, «la alegría era plena», afirmó el Papa. Pero «también su esposa Sara, un poco más tarde, rió: estaba un poco oculta, detrás de las cortinas de la entrada, escuchando lo que decían los hombres». Y «cuando estos enviados de Dios dieron a Abrahán la noticia sobre el hijo, también ella rió». Es precisamente este, afirmó el Papa Francisco, «el inicio de la gran alegría de Abrahán». Sí, «la gran alegría: exultó en la esperanza de ver de este día; lo vio y se llenó de alegría». Y el Papa invitó a contemplar «este hermoso icono: Abrahán ante Dios, postrado con el rostro en tierra: escuchó esta promesa y abrió el corazón a la esperanza y se llenó de alegría».
Y es precisamente «esto y aquello lo que no entendían los doctores de la ley» destacó el Papa Francisco. «No entendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza; no entendían la alegría de la alianza. No entendían». Y «no sabían alegrarse, porque habían perdido el sentido de la alegría que llega solamente por la fe». En cambio, explicó el Papa, «nuestro padre Abrahán fue capaz de alegrarse porque tenía fe: fue justificado en la fe». Por su parte, esos doctores de la ley «habían perdido la fe: eran doctores de la ley, pero sin fe». «Más aún: habían perdido la ley, porque el centro de la ley es el amor, el amor a Dios y al prójimo». Ellos, sin embargo, «tenían sólo un sistema de doctrinas precisas y que necesitaban cada día más para que nadie los tocara».
Eran «hombres sin fe, sin ley, apegados a doctrinas que se convierten igualmente en actitudes casuísticas». Y el Papa Francisco propuso ejemplos concretos: «¿Se puede pagar el tributo al César? ¿No se puede? Esta mujer, que estuvo casada siete veces, ¿será esposa de esos siete cuando vaya al cielo?». Y «esta casuística era su mundo: un mundo abstracto, un mundo sin amor, un mundo sin fe, un mundo sin esperanza, un mundo sin confianza, un mundo sin Dios». Precisamente «por ello no podían alegrarse».
No se alegraban ni hacían alguna fiesta para divertirse: tanto que, afirmó el Papa, seguramente habrán «destapado algunas botellas cuando Jesús fue condenado». Pero siempre «sin alegría», es más «con miedo porque uno de ellos, tal vez mientras bebían», recodaría la promesa de «que resucitaría». Y, así «de rápido, con miedo, fueron al procurador para decirle: por favor, ocupaos de esto, que no vaya a ser un engaño». Y todo porque «tenían miedo».
Pero «esta es la vida sin fe en Dios, sin confianza en Dios, sin esperanza en Dios», afirmó nuevamente el Papa. «La vida de estos que sólo cuando entendieron que no tenían razón» –añadió– pensaron que únicamente les quedaba el camino de tomar las piedras para lapidar a Jesús. Su corazón se había petrificado». En efecto, «es triste ser creyente sin alegría –explicó el Papa Francisco– y no hay alegría cuando no hay fe, cuando no hay esperanza, cuando no hay ley, sino solamente las prescripciones, la doctrina fría. Esto es lo que vale». En contraposición, el Papa volvió a proponer «la alegría de Abrahán, ese hermoso gesto de la sonrisa de Abrahán» cuando escucha la promesa de tener «un hijo a los cien años». Y «también la sonrisa de Sara, una sonrisa de esperanza». Porque «la alegría de la fe, la alegría del Evangelio es el criterio para ver la fe de una persona: sin alegría esa persona no es un verdadero creyente».
Como conclusión, el Papa Francisco invitó a hacer propias las palabras de Jesús: «Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría». Y pidió «al Señor la gracia de ser exultante en la esperanza, la gracia de poder ver el día de Jesús cuando nos encontremos con Él y la gracia de la alegría».  

Sólo la fe en Jesús nos da alegría, dijo el Papa en su homilía

Escuchar audio, aquí
(RV).- No es la doctrina fría la que causa alegría, sino la fe y la esperanza de encontrar a Jesús. Es triste un creyente que no sabe regocijarse. Es uno de los conceptos que el Papa Francisco expresó en su homilía de la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta, la última de este mes de marzo, puesto que el Santo Padre reanudará esta celebración Eucarística en la que participa un pequeño grupo de fieles el próximo 13 de abril.
La alegría de Abraham que exulta ante la esperanza de llegar a ser padre, como se lo prometió Dios, guió la reflexión del Papa Bergoglio en que comentó las lecturas del día. Abraham es anciano, al igual que su esposa Sara, pero él cree, abre “el corazón a la esperanza” y se siente “lleno de consolación”. Jesús recuerda a los Doctores de la ley que Abraham “exultó en la esperanza” de ver su día “y se sintió lleno de alegría”:
El centro de la ley es el amor
“Y esto es lo que no entendían estos Doctores de la ley. No comprendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza; no comprendían la alegría de la alianza. ¡No entendían! No sabían regocijarse, porque habían perdido el sentido de la alegría, que sólo viene de la fe. Nuestro padre Abraham fue capaz de alegrarse porque tenía fe: fue hecho justo en la fe. Estos habían perdido la fe. Eran Doctores de la ley, ¡pero sin fe! Es más: ¡habían perdido la ley! Porque el centro de la ley es el amor, el amor por Dios y por el prójimo”.
Francisco continuó diciendo:
Hombres sin fe, sin ley, apegados a las doctrinas
“Sólo tenían un sistema de doctrinas precisas y puntualizaban cada día que nadie debía tocarlas. Hombres sin fe, sin ley, apegados a doctrinas que también se convertían en una actitud casuística: se puede pagar el impuso a César, ¿no se puede? Esta mujer, que se casó siete veces, cuando vaya al Cielo, ¿será esposa de aquellos siete? Esta casuística… Éste era su mundo, un mundo abstracto, un mundo sin amor, un mundo sin fe, un mundo sin esperanza, un mundo sin confianza, un mundo sin Dios. ¡Y por esto no podían regocijarse!”.
Ser creyente sin alegría es triste
El Papa observó con ironía que tal vez los Doctores de la ley eran capaces de divertirse, “pero sin alegría”, es más “con miedo”. “Ésta es la vida sin fe en Dios, sin confianza en Dios, sin esperanza en Dios”. Y “su corazón estaba petrificado”. “Es triste – subrayó Francisco – ser creyente sin alegría y la alegría no existe cuando no existe la fe, cuando no existe la esperanza, cuando no existe la ley sino sólo las prescripciones, la doctrina fría”:
“La alegría de la fe, la alegría del Evangelio es la piedra miliar de la fe de una persona. Sin alegría aquella persona no es un verdadero creyente. Volvamos a casa, pero antes hagamos la celebración aquí con estas palabras de Jesús: ‘Abraham, su padre, exultó en la esperanza de ver mi día. Lo vio y se sintió lleno de alegría’. Y pidamos al Señor la gracia de ser exultantes en la esperanza, la gracia de poder ver el día de Jesús, cuando nos encontraremos con Él, y la gracia de la alegría”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

SOLIDARIDAD CON JORGE COSTADOAT S.J. Y RECHAZO A LA MEDIDA Y PROCEDIMIENTO DE EXONERARLO. Van más de mil firmas.


Hemos recibido la siguiente declaración pública

El Gran Canciller de la P. Universidad Católica de Chile y Arzobispo de Santiago, Monseñor Ricardo Ezzati, ha comunicado al profesor P. Jorge Costadoat sj, la no renovación de la misión canónica para enseñar en la Facultad de Teología de dicha Universidad. En la práctica ha despedido a un profesor que lleva más de 20 años trabajando en la Facultad. El Sr. Decano de la Facultad de Teología conoció la medida por intermedio del mismo afectado. Previamente él había solicitado al Arzobispo la renovación de misión para el P. Costadoat, acogiendo el parecer del Consejo de Facultad y del Consejo de Calificación Académica. Esta decisión, por tanto, no ha sido consecuencia de una mala evaluación académica de parte de las autoridades de dicha Facultad. 

Consideramos que el procedimiento seguido por el Gran Canciller de la P. Universidad Católica de Chile es de la mayor gravedad. El año pasado, con ocasión de la discusión sobre la reforma educacional, él mismo defendió públicamente la libertad de enseñanza. Sin embargo, en este caso, incumple su compromiso de respetar la libertad de cátedra del profesor. No es sostenible una libertad de enseñanza en la Universidad sin que exista libertad de cátedra. Esta medida pone en duda la misión propiamente universitaria de la P. Universidad Católica de Chile, y ofende el cultivo de la verdad. El Arzobispo pretende custodiarla mediante la coacción sobre la conciencia, en este caso de los académicos. El Papa pidió en el reciente Sínodo sobre la Familia, “hablar con libertad, escuchar con humildad”. El Arzobispo no permite que esto suceda en la Facultad de Teología. 

Al comunicar la decisión, explícitamente le señaló al profesor que no había problema doctrinal ni en su enseñanza ni en sus escritos, pero que enseñaba con mucha libertad. Luego, ha sostenido que posee razones suficientes. No son éstos motivos universitariamente aceptables, pues no satisfacen exigencias básicas de razón pública, especialmente si se sabe que la decisión no se funda en la opinión académica de personas competentes, ni en el juicio de sus pares teólogos de la Facultad, sino que aparece como una decisión arbitraria que atropella la libertad académica. Exonerar al P. Costadoat, no sólo le daña a él, sino también a la Facultad de Teología, a los estudiantes que se forman allí, y a toda la comunidad universitaria, que deberá tomar nota que en lo sucesivo el ejercicio de su propia libertad de cátedra estará sometido a censura y eventuales castigos por parte de la autoridad eclesiástica, prescindiendo de la opinión de la autoridad universitaria y de procedimientos transparentes. Se instala así un ambiente de suspicacia que promueve más bien el acomodo sumiso que la creatividad académica. 

Expresamos nuestro más enérgico rechazo a esta medida y al procedimiento seguido para materializarla. Queremos una Iglesia con procedimientos abiertos, sujetos a razón y justicia. Manifestamos asimismo nuestro apoyo y agradecimiento al P. Jorge Costadoat sj por su dedicada labor teológica. Él es un académico de excelencia, que combina erudición y piedad. Como teólogo de los signos de los tiempos ha tendido puentes para un mejor diálogo de la Iglesia con el mundo, de la fe con las ciencias y la cultura. Éste es el intelectual y sacerdote objetado por el Arzobispo. 


Santiago, marzo de 2015 

Las firmas que se indican a continuación fueron recibidas hasta ayer en la mañana y se continúa recibiendo las adhesiones que hasta ahora son más de mil. El próximo lunes se volverá a difundir y luego se enviará a los obispos, rector de la PUC y otros

Naschla Aburman 
Pedro Pablo Achondo ss.cc. 
Oliver Aguayo Morales 
Carlos Aguirre 
Ana María Aguirre Valdivieso 
Claudio Agurto Spencer 
M. de la Luz Ahumada 
Mario Ahumada Briones 
 Francisco Albornoz Farías 
Laura Albornoz Pollmann 
Mónica Aldea Espinoza 
José Aldunate Lyon sj 
Sofía Almarza 
Verónica Almonacid 
Jaime Álvarez González 
Hernán Amenábar Cantillana 
M. Verónica Anguita Mackay 
Rodrigo Angulo Burgos 
M. Angélica Anjari Millar 
Verónica Apablaza Ochsenius 
Carlos Arancibia Neculmán 
Susana Arancibia Torres 
Rodrigo Aranda Gómez 
Soledad Aravena 
Rubén Araya Krstulovic 
Cecilia Araya Maureira 
M. Francisca Araya Varela 
Daniel Arellano Fuenzalida 
José Pablo Arellano 
Claudia Arellano Lorca 
Pedro Arellano Marín 
Magdalena Arellano Recabarren 
María del Pilar Ariztía Sandoval 
Paula Arteaga Manieu 
Gonzalo Arteaga Rozas 
Rubén Astete Altamirano 
Pablo Astudillo Lizama 
José Astudillo Pizarro 
Horacio Atenas 
Fernando Atria Lemaitre 
Sergio Avendaño Ojeda 
Andrés Aylwin Azócar 
Isabel Aylwin Oyarzún 
Mariana Aylwin Oyarzún 
Nicolás Azócar Rojel 
Marta Bachino 
Jaime Baeza Freer 
Giancarlo Baghetti Rojas 
Benito Baranda Ferrán 
Monserrat Baranda Ferrán 
Juan Pablo Baraona Reyes 
M. Eugenia Barías Céspedes 
Cristián Barría Iroumé 
Pablo Barrientos Saavedra 
Pilar Barriga Vargas 
María Paz Barrios 
Andrés Barrios Fernández 
Enrique Barros Bourie 
Alejandro Barros Cabero 
Gabriel Barros Marfán 
 Andrés Bartelsman Vega 
Camila Bas M. 
Javiera Basaure Oróstica 
Ricardo Batarce 
María Paz Bayo 
Paulina Beca 
Alejandro Behnke García 
Ignacio Beltrán Irureta 
Rosario Berardi 
Carolina Berguño 
Bernardita Bettancourt Mujica 
María Paz Bettancourt Mujica 
Mónica Bettancourt Mujica 
Jaime Bettancourt Siggelkow J
osé Miguel Beytía Reyes 
M. de los Ángeles Beytía Reyes 
M. Josefina Bilbao Mendezona 
Francisca Binimelis 
José Binimelis Coddou 
Sergio Bitar 
Pilar Blanco Cristi 
Andrea Botto S. 
M. Isabel Bravo Cánepa 
María José Bravo 
Carolina Bravo Colomer 
Nicolás Browne Arellano 
Carolina Buneder 
José Miguel Burmeister 
Felipe Burrows Grau 
Francisco Bustos Yusta 
M. Margarita Cabello Silva 
Ximena Cabezas Arenas 
Agustín Cabré Rufatt cmf 
Martín Cáceres 
Alejandra Cáceres Contreras 
Manuel Caire Espinoza 
Elisa Calcagni García 
Magdalena Calcagni García 
Rodrigo Calcagni González 
Marco Calderón Rivera 
Gabriela Campos 
Paz Campusano Palacios 
Ricardo Capponi Martínez 
Ricardo Carbone 
Pilar Cárdenas Benítez 
Rodrigo Caro Cordero 
Cristóbal Caro Fuentealba 
Mauricio Carrasco Briones 
Matías Carrasco Ruiz-Tagle 
Valentina Carrozzi Reyes 
Ana Carvajal Aguilera escj 
Carmen Luz Carvallo de Pasini 
 Carolina Casanueva Johnson 
Nemo Castelli sj 
René Castillo 
Sylvia Castillo Araya 
M. Cecilia Castro Cruz 
M. Isabel Castro Domínguez 
Felipe Castro Fones 
Claudio Castro Salas 
M. Olga Cattani 
Francisco Javier Celedón 
Javier Celedón sj 
Francisca Celedón Bulnes 
Roberto Celedón Fernández 
Luz Cereceda Troncoso 
Adela Cerón Manríquez 
Marianela Cerri López 
Loreto Céspedes 
Javier Cifuentes Ovalle 
Luis Cisternas Aguirre ofm 
M. Inés Cisternas Zañartu 
Pabla Claro Huneeus 
Pablo Coloma Correa 
Rodrigo Coloma Correa 
Pablo Coloma Puga 
Patricia Concha Bañados 
Verónica Concha Bañados 
Ximena Concha Bañados 
Patricia Concha Gutiérrez 
Luis Conejeros S. 
Oscar Contardo 
Rocío Contreras 
Fernando Contreras Cortés 
Felipe Contreras Haye 
Diego Contreras Klock 
Fernando Contreras M. 
Constanza Contreras Núñez 
Silvia Contreras Toledo 
Isabel Contrucci Hohlberg 
Nicolás Cordier 
Sebastián Correa Duval 
Carolina Correa Maturana 
Rosa Correa Rosas 
Loreto Cortés Alvear 
Adrián Cortez Parraguez 
Andrés Couble Miñón 
Ana Cox Donoso 
Daniel Cox Donoso 
Lucía Cox Donoso 
Fernando Cox Morandé 
Bernarda Cox Schmidt 
Miguel Crispi 
Pedro Pablo Cristi Díaz 
 Marta Cruz Coke 
Juan Carlos Cruz Chellew 
Carlos Chong Campusano 
Francisco De Ferari Correa 
Ignacio De Geyter 
Rafael Del Campo Mullins 
Nicolás del Canto 
Sonia del Río Carvallo 
Carolina del Río Mena 
José Luis del Río 
Ana María del Valle 
Rodrigo del Valle 
M. Soledad del Villar Tagle 
Beatriz de la Cerda S. 
José Miguel De la Vega 
Antonio Delfau sj 
Carmen Cecilia Díaz 
Pedro Pablo Díaz Herrera 
Rodrigo Díaz Montero 
Carlos Díaz Navarro 
Javier Díaz Vernon 
Guido Diez Cros 
M. Teresa Divin Larraín 
Alberto Dittborn R. 
Cristián Domínguez Hamilton 
Gerardo Domínguez Hamilton 
Patricia Domínguez Hamilton 
M. Isabel Donoso Ureta 
Linda Donovan Vigeant 
Claudia Drago Camus 
Rodrigo Echecopar 
M. Angélica Echenique 
Cristián Echeverría 
Mónica Echeverría Yáñez 
Laura Edwards Valdés 
Bernardo Eissmann Valenzuela 
Carlos Elton García-Huidobro 
Isabel Elton 
Paul Endre Saavedra 
Marcelo Energici 
Daniela Eroles 
Josefina Errázuriz 
Ignacio Errázuriz Arellano 
Enzo Escalona Fuentes 
Teresa Escárate 
Fernando Escobar Aguirre 
Jaime Escobar Martínez 
Sergio Espejo Yaksic 
Ernesto Espíndola 
Andrea Espinoza Morales 
Margarita Estrada Uribe 
Leonor Etcheberry 
Alberto Etchegaray A. 
M. Magdalena Farías Dupouy 
Marta Faunes Sanhueza 
Eduardo Fermandois 
Carmen Fernández F. 
Luisa Fernández Fábres 
Pablo Fernández Gumucio 
M. Jesús Fernández Gumucio 
Ivón Ferreira Oyarzún 
Sofía Ferretti Contreras 
Constanza Figueroa 
Carlos Figueroa Salazar 
Felipe Figueroa Zimmermann 
Ximena Figueroa 
José Pablo Flores Cano 
Juan Ignacio Fogliatti 
Luciano Fouillioux Fernández 
José Frías 
Danilo Frías Sáez 
Nicole Fuentealba 
Danae Fuentes Ferrera 
María Eugenia Ferretti 
Francisco Fuenzalida 
M. Teresa Fuenzalida 
Rosita Fuenzalida 
M. Cristina Fuenzalida Kaulen 
Juan Fuenzalida Risopatrón 
Tomás Fuenzalida Risopatrón 
Yuri Gahona Muñoz 
Joaquín Galeno Ghio 
Andrés Gallardo Johnson 
Paula Gana del Río 
M. Josefina García Binimelis 
Sebastián García Cornejo 
Enrique García Fernández 
Laura García Fernández 
Carlos García Lazcano 
Álvaro García Monge 
Diego García Monge 
M. Cecilia García Monge 
M. Pilar García Monge 
Andrés García Prieto 
Diego García Prieto 
Rodrigo García S. 
Carolina Gasman León 
Rosita Gazmuri Méndez 
Fabián Gil Mc Cawley 
Damián Gildemeister Díaz 
Pedro Glatz 
Iván Godoy 
Héctor González Isla 
Daniel Gordon Adam 
 Felipe Gross Dempster 
Marcelo Gross Fuentes 
Pablo Guarda Barros 
Héctor Guajardo León 
Verónica Gubbins Foxley 
Carmen Luz Güemes 
M. Olga Güemes Álvarez 
Gloria Guerrero rscj 
Carmen Luz Gumucio 
Rosa María Gutiérrez 
Marcelo Gutiérrez Billa 
Gabriel Gutiérrez Cofré 
Gloria Gutiérrez Mujica 
Sergio Guzmán Costabal 
Patricio Guzmán Iglesias 
Pablo Hermansen Ulibarri 
Javier Hernández 
Gloria Hernández Aravena 
Rafael Hernández Contreras 
Elizabeth Herrera Garrido 
Consuelo Herreros Silva 
Luis Hevia Boisen 
Carolina Hirmas 
Josefina Huneeus Lagos 
María de los Ángeles Hurtado 
Martín Hurtado Covarrubias 
Tomás Ilabaca Turri 
Carlos Illanes Acuña 
Enrique Infante 
Carlos Inostroza Herrera 
Valentina Insulza Court 
Diego Irarrázaval csc 
Mónica Irarrázaval Saavedra 
María Irigoin Barrenne 
Rodrigo Iturriaga Valenzuela 
Giorgio Jackson 
Vinka Jackson González 
Andrea Jaramillo Torrens 
Juan Pablo Jiménez 
M. Isabel Jiménez Castro 
Catalina Jiménez Muñoz 
Cristóbal Joannon 
Beatriz Juricic 
Catalina Justiniano 
Anna Magdalena Kapitanska 
Sebastián Kaufmann Salinas 
Mario Kriz Sarria 
María José La Rivera 
Pedro Labrín sj 
Carmen Gloria Lafuente 
Antonia Larraín 
Guillermo Larraín 
 Jorge Larraín Ibáñez 
Francisca Larraín Marshall 
Alberto Larraín Salas 
Juan Ignacio Latorre 
Valentina Latorre 
Oscar Lazo Jerez 
Jorge Leyton 
Elizabeth Lira 
Amalia Lira Morales 
Patricia Lisboa Combettes 
Viviana Lizama S. 
Marcela Lobo 
Francisco López Fernández 
Celso López Saavedra 
Alejandra Lustig Falcón 
Silvestre Lyon Rodríguez 
Gina Macari Pucci 
Pablo Maino Swinburn 
Fabiola Mansilla Zúñiga 
Julia Marfán Reyes 
Marcos Maricoy Carimán 
Teresita Marín Keymer 
Guillermo Marín Vargas 
Blanca Marió Guerrero 
José Ignacio Maritano 
Felipe Márquez M. 
Angélica Márquez Maass 
Paulina Marshall de la Maza 
María Jesús Martínez 
Rocío Martínez Gutiérrez 
Felipe Matta Aylwin 
Manuel Matta Aylwin 
Karoline Mayer Hofbeck 
Bernardita Mayo 
Pedro Mayorga Montalva 
Beatriz Mediano 
Jorge Medina A. 
Cecilia Meliñán Fuentes 
Romina Melloni Sita 
Ricardo Mena Burgos 
Constanza Mena Silva 
Manuel Méndez Becerra 
Roberto Méndez 
Cristián Meneses sj 
Santiago Meneses M. 
Caridad Merino 
Andrés Millar Deuma 
Antonio Mingo Marinetti 
Patricio Miranda Rebeco 
Eduardo Molina Cantó 
Carolina Monsalve 
Nelson Montaldo Lorca 
Montserrat Montecino ss.cc. 
Alejandra Montenegro 
Raimundo Montero Labbé 
Carolina Montiel Vilarnau 
M. Francisca Morales Ahumada 
M. Isabel Morales Brogsitter 
Isabel Margarita Morel 
Renato Moretti Tapia 
Carolina Moure 
Manuel Moure 
Ana Carolina Munchmeyer 
Pía Mundaca Ovalle 
Teresita Mujica Piwonka 
Sebastián Muñoz Ruz 
Ignacio Muñoz Sepúlveda 
Jessie Muñoz Sepúlveda rscj 
Boris Navarro Alarcón 
Iván Navarro Espinoza 
Javiera Navarro Marshall 
Felipe Nesbet Montecinos 
Sofía Nicolai Manaut 
Rodrigo Núñez Poblete 
Rodolfo Núñez Úbeda 
Tomás Ojeda Güemes 
Javiera Olivares M. 
Edith Opazo Encina rscj 
Hernán Orchard Pinto 
Claudio Orrego Larraín 
Marcia Orrego Pastén 
Magdalena Ossa Cox 
Andrés Otero Klein 
Germán Ovalle Noguera 
Ismael Oviedo Valdés 
Daniela Oyarce Cádiz 
Darío Oyarzún Hermosilla 
M. Angélica Palacios 
Juan Cristóbal Palma 
Mario Palma Torres 
Jaime Parada Hoyl 
Andrea Pardo Lagos 
Verónica Pardo Lagos 
Lucy Paredes 
Francisco Paredes Grob 
M. Lidia Pardo Álvarez 
Norma Parrao Arellano 
Tomás Pascual 
Juan Cristóbal Pasini 
Catalina Pasini Carvallo 
Claudio Pasini Murúa 
María de los Ángeles Pavez 
Susan Peake Lorca 
Juan Cristóbal Peña 
Mario Peñailillo Acevedo 
Luis Pérez 
José Antonio Pérez Balmaceda 
Claudio Pérez Barros 
M. Josefina Pérez Cruz 
Carolina Pérez Dattari 
M. Beatriz Pérez Juricic 
Horacio Pérez Walker 
María Luisa Pérez Walker 
Tomás Peters 
Esteban Pincheira Ramos 
Juan Pablo Pincheira Sánchez 
Carlos Pino Navea 
Francisco Pinto 
M. Ignacia Pinto 
Bernardita Pizarro Guerrero 
Javiera Pizarro Guerrero 
Loreto Pizarro Guerrero 
Magdalena Poblete Azcona 
Camilo Poblete Bravo 
Sebastián Poblete Coddou 
Mónica Poblete Ilharreborde 
Gilberto Ponce Vera 
Carlos F. Pressacco 
Isabel Margarita Price Elton 
M. Angélica Quezada Olguín 
Claudia Quezada Quiroz 
M. Loreto Quijada Bascuñán 
Augusto Quintana Benavides 
Anita Quiroga Araya 
Lyssue Quiroga Espinoza 
Jorge Radic 
María Paz Ramírez 
María Trinidad Ramírez 
Miguel Ramírez Leiva 
Franco Ramírez Salamanca 
Violeta Ramírez Feliú 
Álvaro Ramis 
Daniela Ramos 
Juan Rauld Plott 
Cecilia Ravanales Alvarado 
Catalina Rébora A. 
M. Elena Recabarren 
Jorge Recabarren Silva 
Jaime Retamal Salazar 
M. Carolina Rickenberg 
Cristián Richard Guzmán 
Patricia Richard 
Paula Richard Lisboa 
M. Ignacia Riesco Binimelis 
M. Patricia Ríos Dempster 
Daniel Risopatrón Echenique 
 Rodrigo Rivera Ascencio 
Giovanna Roa 
Patricia Robles State 
Rafael Rodríguez Arancibia 
Mario Rodríguez Castillo 
Cristián Rodríguez Cuevas 
Paulina Rodríguez Vial 
Eduardo Rodríguez Zañartu 
Germán Rogers Niedmann 
Felipe Rojas Vera 
Magdalena Rojas Wettig 
Gonzalo Rojo Lorca 
Sabine Romero Bergdolt 
Natacha Romero Valdivia 
Raúl Rosales 
César Ross 
Ignacio Rosselot Pomés 
Cecilia Rovaretti 
José Manuel Ruiz 
Emma Ruiz de Gamboa 
Juan Andrés Ruiz-Tagle 
Ignacio Saffirio Palma 
Javier Sajuria 
Pablo Salvat Bologna 
Loreto San Miguel 
M. Isabel San Pedro Bravo 
Germán Sánchez 
Javiera Sánchez 
Jorge Sanhueza 
Macarena Sanhueza Céspedes 
Eliana Santibáñez Viani 
Ximena Saric Solari 
Fernando Schmidt 
Bernardita Schmidt Barriga 
Jorge Schmidt W. 
Judith Schönsteiner 
Pilar Segovia Lastarria 
Soledad Segura Salas 
J. Ignacio Sepúlveda del Río 
Isabel Señoret 
Sandra Sierra Reyes 
José Tomás Silva 
Pastor Silva Beiza 
Carlos Silva Alliende 
Loreto Silva Fernández 
Silvia Silva Palacios 
Nicolás Soler 
David Soto sj 
Guillermo Soto Giordani 
J. Sebastián Squella Correa 
Conrado Stingo Tealdo 
Ana María Stuven 
Mónica Stuven 
Gastón Suárez 
Juan Subercaseaux Amenábar 
Esteban Szmulewicz Ramírez 
Beatriz Tapia 
Francisco Tapia Ferrer 
Carola Tapia Sepúlveda 
Felipe Téllez Guzmán 
M. Cristina Tirado Krüger 
Noam Titelman 
Sergio Todorovic Gallo 
Viola Todorovic Gallo 
Johann Todorovic Karmelic 
Pablo Toro Blanco 
Jaime Torres 
Constanza Tresoldi Manríquez 
Magdalena Troncoso del Río 
Carolina Troncoso K. 
Raúl Troncoso Keymer 
M. Lucía Trujillo Carrasco 
Laura Tupper Satt 
Daniela Undurraga 
Raimundo Undurraga 
Teresa Undurraga Alessandri 
Pilar Ureta Lyon 
Isabel Undurraga Matta 
Trinidad Undurraga 
Alejandra Vaccaro Unnash 
Hernán Valderrama Lemos 
Ximena Valdés Echenique 
M. Eugenia Valdés Ossa rscj 
Ana María Valdivia Romero 
Catalina Valenzuela 
M. Eliana Valenzuela 
Jorge Valenzuela Carreño 
Pablo Valenzuela Casesempere 
Nicolás Valenzuela Levi 
Ester Valenzuela Rivera 
Raúl Valenzuela Rodríguez 
Esteban Valenzuela Van Treek 
Pablo Vallasciani 
Mike Van Treek 
Alejandro Vargas 
Mariano Vásquez Campos 
Sylvia Vega 
José Vega Contreras 
Diego Vela Grau 
Nicolás Velasco Hodgson 
Marco Antonio Velásquez Uribe 
M. Inés Vergara Cisternas 
Guillermo Vergara Orellana 
Ana María Vicuña Navarro 
José Vidal 
Diego Vidal Sánchez 
Rodrigo Vidal Sánchez 
Nicolás Viel ss.cc. 
Sebastián Vielmas 
Cecilia Violic Goic 
Astrid Villouta 
Felipe Viveros Caviedes 
Soledad Waidele 
Joaquín Walker Martínez 
Ignacio Walker Prieto 
Augusto Wiegand Cruz 
Harry Williams Carvajal 
María Luz Willumsen 
May Linn Wragg Larco 
José Ignacio Yáñez 
Samuel Yáñez Artus 
Karima Yarmuch García 
Ximena Zabala 
Juan Pablo Zamora 
Denise Zamorano Vera 
Juana Zunino