viernes, 22 de mayo de 2015

Jon Sobrino sj: "Hace tiempo nos pusimos en guardia para que no beatifiquen a un monseñor Romero aguado"


"Nos defendió a los pobres; no solo nos ayudó, no solo hizo la opción por los pobres"


"Esperemos que beatifiquen a un Romero vivo, más cortante que una espada de doble filo, justo y compasivo"


 En el Centro Monseñor Romero, plantado en el corazón de la Universidad Católica, Jon Sobrino se mueve como si danzara. Lo fundó después de la masacre de sus hermanos jesuitas -"no terminé como ellos sólo porque estaba en Tailandia", recuerda- y a él se dedica como si fuera la última misión de su vida, que ya llega a los 77 años.
Un promedio de unos veinte años más de lo que vivieron Ignacio Ellacuria y sus compañeros, derribados por balas asesinas el 16 de noviembre de 1989. Jon Sobrino conoce muy bien las resistencias, las acusaciones de izquierdista y filoguerrillero que llovían contra Romero en El Salvadory que recibían oídos condescendientes en Roma. Por eso no puede dejar de alegrarse por la beatificación. Pero no es así. O por lo menos tiene que puntualizar muchas cosas al respecto.
Le preguntamos si hace unos años hubiera imaginado que llegaría un día como hoy, como el sábado 23 de mayo, para ser exactos. En la sala principal del mausoleo de los "mártires de la UCA", agita el cuerpo delgado y suelta un provocatorio "Nunca me interesó". Vuelve a repetirlo, para que quede bien claro. "En serio... lo digo en serio: nunca me interesó la beatificación de Romero".
Esperamos la aclaración. Debe haber una, lo que acaba de decir no pueden ser sus últimas palabras. "Cuando lo mataron, la gente de aquí -no los italianos y mucho menos el Vaticano- los salvadoreños, nuestros pobres, dijeron inmediatamente: "¡Es santo!". Pedro Casaldáliga cuatro días después escribió un gran poema: «¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!»". Recuerda que también Ignacio Ellacuría, abatido a pocos metros del lugar donde nos encontramos, "tres días después del asesinato de Romero celebró misa en un aula de la UCA y en la homilía dijo: "«Con monseñor Romero Dios ha pasado por El Salvador»".
Respira hondo como si le faltara el aire. "Eso sí. Nunca hubiera imaginado que alguien pudiera decir algo así. Que lo beatifiquen está bien; tardaron 35 años, pero no es lo más importante". Se asegura de que el interlocutor haya recibido el golpe. "¿Entiendes lo que te estoy diciendo?", exclama dibujando una sonrisa indulgente en sus labios finos. Por toda respuesta recibe otro pedido de explicación. "Se entiende que no lo convence algo de lo que está ocurriendo...".
Cerca de nosotros están descargando los paquetes con el último número de Carta a las Iglesias, la revista que él dirige. "Está bien que lo beatifiquen, no digo que no, pero me hubiera gustado que fuera de otra manera... y todavía no sé lo que va a decir el cardenal Angelo Amato pasado mañana; no sé, no sé si sus palabras me van a convencer o no".
Pero Sobrino no podrá escuchar la homilía del Prefecto que viene de Roma, o no quiere escucharla. "Sabemos que se va, que ha programado un viaje y que el sábado no estará en la plaza junto con todos. ¿Lo hizo a propósito?". Demora en responder, como si se estuviera preguntando cómo se supo. Después llega la aclaración: "Voy a Brasil, porque en Río de Janeiro se celebran los 50 años de la revista Concilium. He trabajado en esa revista los últimos 16 años. Debo dar un discurso y me retiro de la revista. La beatificación coincide con este encuentro. No es que me vaya, veré por televisión la ceremonia de beatificación y un poco antes del mediodía iré al aeropuerto".
Dieciséis años en Concilium y Sobrino que se retira el día de la beatificación de Romero. Esto también es una noticia. En la pared que tenemos delante, los "Padres de la Iglesia latinoamericana" escuchan muy serios. La galería comienza con monseñor Gerardi, asesinado en Guatemala en 1998, y prosigue con el colombiano Gerardo Valente Cano, el argentino Enrique Angelelli asesinado en 1976, Hélder Pessoa Câmara, brasileño en olor de santidad, el mexicano Sergio Méndel Arceo con otro compatriota al lado, Samuel Ruiz, y el ecuatoriano Leónidas Proano, seguidos por monseñor Roberto Joaquín Ramos (El Salvador 1938-1993) y el padre Manuel Larrain, chileno y fundador del CELAM, para terminar con el sucesor de Romero, el salesiano Arturo Rivera y Damas, figura clave en la historia de Romero e injustamente ignorado en las celebraciones de estos días.
El sábado al mediodía, según el programa que difundió el Cominé para la beatificación, se debería leer el decreto que incluirá formalmente al siervo de Dios Óscar Arnulfo Romero y Galdámez entre los beatos de la Iglesia Católica. Probablemente Jon Sobrino no tendrá tiempo de escucharlo. Pero no le preocupa. Explica en cierta forma sus razones presentando el material de Carta a las Iglesias año XXXIII, número 661, que lleva en la tapa un mural que representa a Romero llevando de la mano a la hija de un campesino que acaba de cortar con una hoz un racimo de bananas. "Dos artículos son críticos. El padre Manuel Acosta critica la actuación de la comisión oficial de preparación de la beatificación. Luis Van de Velde es más crítico con la jerarquía. Se pregunta si monseñor Romero se reconocería el día de su beatificación. Hace tiempo que pusimos en guardia para que no beatifiquen a un monseñor Romero aguado. Existe ese riesgo; esperemos que beatifiquen a un Romero vivo, más cortante que una espada de doble filo, justo y compasivo".
La ropa que vestían los jesuitas amigos y colegas suyos el último día de su vida se exhibe colgada en una vitrina de la sala contigua, como si estuviera en un armario. La sotana marrón de Ellacuría, un albornoz, un par de calzoncillos un poco amarillentos, todos perforados por los proyectiles que los militares no se molestaron en ahorrar. Resuta natural pensar en ellos y en el proceso de su beatificación que empezó hace poco. "Eso tampoco me preocupa", exclama Sobrino.
"Estaba en Tailandia ese día y por eso no me mataron. He visto correr la sangre de mucha gente en El Salvador, no me interesan las beatificaciones, espero que mis palabras ayuden a conocer más y mejor a Ellalcuría, tratamos de seguir su camino. Éso es lo que me interesa". ¿Ni siquiera una señal de reconocimiento para el Papa argentino que impulsó la causa de Romero? "No, no me interesa aplaudir, y si aplaudo no es por el hecho de que el Papa sea argentino o jesuita, sino por lo que dice, por la manera como se comportó en Lampedusa, por ejemplo. Lo que me interesa es que haya alguien que diga que el fondo del Mediterráneo está lleno de cadáveres. Yo no aplaudo la resurrección de Jesús. Aplaudir no es lo mío".
La atención se dirige ahora a pasado mañana. "He visto horrores que nunca se denunciaron, como los denunciaba monseñor Romero. Veremos si el sábado resuenan sus palabras". Para estar seguro de que no lo malinterpreten, Jon Sobrino las recita de memoria: "En nombre de Dios y en nombre de este pueblo sufriente, les pido, les ruego, les ordeno en nombre de Dios que termine la represión". Ésto se lo escuché a él y me quedó grabado en la cabeza".
El resto de su pensamiento sobre Romero, un Romero "no edulcorado", el Romero "real", se encuentra en el artículo que escribió para la Revista latinoamericana de Teología de la Universidad Católica, en cuyo comité de dirección figuran entre otros Leonardo Boff, Enrique Dussel y el chileno Comblin. "Muestro lo que monseñor Romero sintió y dijo en el último retiro espiritual que predicó un mes antes de ser asesinado; después ofrezco tres puntos de reflexión que considero importantes. Recuerdo que un campesino dijo: "Monseñor Romero nos defendió a los pobres; no solo nos ayudó, no solo hizo la opción por los pobres, que eso ya es un eslógan. Salió a defendernos a los pobres. Y si uno viene a defender es porque alguien necesita que lo defiendan, y necesita defensa el que es atacado. Por eso -dijo con segura certeza este campesino- lo mataron". Madre Teresa que era buena y no molestaba a nadie, recibió el premio Nobel; monseñor Romero que dio fastidio, no recibió ningún premio Nobel".
Alver Metalli
San Salvador
Tierras de América

RD

sábado, 9 de mayo de 2015

Juan Masia, sj: "Hay normas disciplinarias que la Iglesia ha ido reformando y renovando"


Divorcio y segundo matrimonio civil: Atención pastoral


Enseñanza de la Iglesia basada en el Evangelio, disciplina canónica y práctica pastoral


(Juan Masiá, sj).- Si no se disciernen las diversas situaciones y no se aplican acompañamientos diferentes, se dificulta la atención pastoral y se entorpece el debate sobre la acogida pastoral de familias heridas (separaciones, divorcios, nuevas nupcias).
Dos confusiones a evitar:
1) La juridización burocrática de la vida sacramental, que somete la comunicación de la gracia al control administrativo de las normas canónicas, vg., interpretar el Evangelio a la luz del Código de Derecho Canónico, en vez de manejar el Código a la luz del Evangelio.

2) El exagerado desarrollo teórico de las doctrinas que sofoca el crecimiento de la práctica pastoral basada en el Evangelio, vg., interpretar el Evangelio de la misericordia a las órdenes de normativas del Conciliode Trento sobre la penitencia, en vez de pasar al Concilio por la criba del Evangelio.
Se confunden tres niveles de orientaciones: laenseñanza de la Iglesia basada en el Evangelio; la disciplina canónica para el orden de la sociedad eclesial; y la práctica pastoral para la vida sacramental de los fieles.
La enseñanza de la iglesia, inspirada en el Evangelio, propone el ideal de hacer de la unión de los esposos una comunidad íntima de vida y amor en mutua fidelidad para siempre.
El ordenamiento jurídico del Derecho Canónico sobre la indisolubilidad del matrimonio rato y consumado entre bautizados o las condiciones de su validez, nulidad o disolución son normas disciplinarias "que la Iglesia ha ido reformando y renovando a fin de que se adaptasen mejor a la misión salvífica que le ha sido confiada".(Juan Pablo II, Constitución apostólica Sacrae Disciplinae Leges, 1983).
La atención pastoral acompaña la vida sacramental de la Iglesia y el camino por la vida de personas y familias creyentes.
Distingamos tres niveles de cuestiones.
La pregunta por lo propio del matrimonio cristiano es cuestión de enseñanza de la Iglesia basada en el Evangelio.
Las preguntas sobre su validez o nulidad, disolución y segundas nupcias tras un divorcio son cuestiones canónicas.
Las preguntas sobre acceso a sacramentos de personas divorciadas son cuestión de pastoral sacramental...
El acompañamiento pastoral de parejas y familias abarca: acompañarles en el proceso de su enlace; en el eventual proceso de un desenlace; y en el proceso de rehacer el camino de su vida, a veces mediante segundas nupcias,,,
Para plantear correctamente el reconocimiento ético, civil y religioso de los enlaces y desenlaces de las parejas, hay que ver el matrimonio, divorcio y variedad de formas matrimoniales desde una triple perspectiva: personal, jurídica y religiosa.
Si se distinguieran estas tres perspectivas, se entendería el significado eclesial de atender pastoralmente a las personas al bendecir un enlace; al reconocer un desenlace; y al acoger sacramentalmente a las personas divorciadas casadas civilmente.
(Continuará)
Juan Masiá sj
Vivir y pensar en la frontera
RD

Los obispos estudian qué hacer cuando un divorciado vuelto a casar pide los sacramentos|Sínodo 2014

viernes, 8 de mayo de 2015

Hoy en santa Marta: Francisco, contra los que fomentan "traiciones" y "pactos internos" en la Iglesia. Audio y video


Anima a "discutir como hermanos y no como enemigos"


Pide "una comunión muy distinta a las maniobras y tretas de los que siembran la cizaña"


(RV).- El Espíritu Santo crea “movimiento” en la Iglesia que, aparentemente, puede parecer  “confusión” y, en cambio, si es acogido en oración y con espíritu de diálogo, siempre genera “unidad” entre los cristianos. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta en el día de la fiesta de Nuestra Señora de LujánPatrona de la Argentina.
Es el Dios desconocido el que mueve las aguas de la Iglesia y cada vez que los cristianos, comenzando por los Apóstoles, se han confrontado con franqueza y en el diálogo, sin fomentar traiciones y “acuerdos” internos, han comprendido siempre lo que era justo hacer, gracias a la inspiración del Espíritu Santo.
Francisco profundizó este tema guiado por los Hechos de los Apóstoles refiriéndose a las situaciones de confrontación y de choque que vivió la primera comunidad cristiana.
Diálogo entre hermanos, no “acuerdos” de enemigos
Teniendo en cuenta el pasaje evangélico que narra la conclusión del primer Concilio de Jerusalén, que estableció, después de no pocas fricciones, las pocas y sencillas reglas que los nuevos convertidos al Evangelio debían observar, el Santo Padre recordó que el problema, es que anteriormente se había desatado una lucha interna entre los que definió “cerrados” –  es decir el grupo de cristianos “muy apegados a la ley” que querían “imponer las condiciones del hebraísmo a los nuevos cristianos” – y Pablo de Tarso, el Apóstol de los paganos, decididamente contrario a esta constricción:
“¿Cómo resuelven el problema? Se reúnen, y cada uno da su juicio, da su opinión. Discuten, pero como hermanos, y no como enemigos. No hacen “acuerdos” afuera para vencer, no van a los poderes civiles para vencer, no matan para triunfar. Buscan el camino de la oración y del diálogo. Estos, que estaban precisamente en posiciones opuestas, dialogan y se ponen de acuerdo. Esta es obra del Espíritu Santo”.
El Espíritu mueve hacia la armonía
El Papa Bergoglio subrayó que la decisión final, se toma en la concordia. Y sobre esta base se escribe, al final del Concilio, la carta que se enviará a los “hermanos” que “provienen del paganismo” en la que, lo que se comunica, es fruto de una participación muy diferente de las maniobras o de las discusiones planteadas por los intransigentes defensores de la tradición:
“Una Iglesia en la que jamás  hay problemas de este tipo me hace pensar que el Espíritu no esté tan presente. Y en una Iglesia donde siempre se discute y hay ‘acuerdos’ y se traicionan a los hermanos, ¡allí no está el Espíritu! El Espíritu es el que hace la novedad, que mueve la situación para ir adelante, que crea nuevos espacios, que crea la sabiduría que Jesús ha prometido: ‘¡Él les enseñará!’. Es el que mueve, pero es también el que, al final, crea la unidad armoniosa ente todos”.
Fieles a los “movimientos” del Espíritu
La última observación del Papa Francisco fue acerca de la frase adoptada para concluir la carta. Palabras que revelan el alma de la concordia cristiana, y no un simple acto de buena voluntad, sino un fruto del Espíritu Santo:
“Esto es lo que nos enseña hoy esta Lectura; que nos enseña el primer Concilio ecuménico. En efecto, ‘le pareció bien’ al Espíritu Santo y a nosotros… Esa es la fórmula, cuando el Espíritu nos pone a todos de acuerdo. Ahora continuemos la celebración eucarística y pidamos al Señor Jesús, que estará presente entre nosotros, que nos envíe siempre al Espíritu Santo, a nosotros, a cada uno de nosotros. Que lo envíe a la Iglesia y que la Iglesia sepa ser fiel a los movimientos que hace el Espíritu Santo”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

En la Iglesia se discute para hacer unidad y no acuerdos, dijo el Papa en su homilía


Escuchar audio aquí

Francisco en Santa Marta: La Iglesia discute para unir no para separar



En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa habló sobre la fuerza del Espíritu Santo en las discusiones y reconciliaciones. Aseguró que en la Iglesia y los cristianos lo hacen buscando "el camino de la oración y del diálogo” sin fomentar traiciones y "acuerdos” internos.

FRANCISCO
"Una Iglesia en la que jamás hay problemas de este tipo me hace pensar que el Espíritu no está presente. Y en una Iglesia donde siempre se discute y hay cordadas y se traiciona a los hermanos, ¡allí no está el Espíritu! El Espíritu es el que hace la novedad, que mueve la situación para ir adelante, que crea nuevos espacios, que crea la sabiduría que Jesús ha prometido: ‘¡Él les enseñará!’. Es el que mueve, pero es también el que, al final, crea la unidad armoniosa ente todos”.

Francisco subrayó el papel unificador del Espíritu Santo y ofreció, especialmente, la Misa a Nuestra Señora de Luján por ser la fiesta de la Patrona de Argentina.

EXTRACTOS HOMILÍA DEL PAPA
(Fuente: Radio Vaticana)

"¿Cómo resuelven el problema? Se reúnen, y cada uno da su juicio, da su opinión. Discuten, pero como hermanos, y no como enemigos. No hacen "acuerdos” afuera para vencer, no van a los poderes civiles para vencer, no matan para triunfar. Buscan el camino de la oración y del diálogo. Estos, que estaban precisamente en posiciones opuestas, dialogan y se ponen de acuerdo. Esta es obra del Espíritu Santo”.

"Una Iglesia en la que jamás  hay problemas de este tipo me hace pensar que el Espíritu no esté tan presente. Y en una Iglesia donde siempre se discute y hay ‘acuerdos’ y se traicionan a los hermanos, ¡allí no está el Espíritu! El Espíritu es el que hace la novedad, que mueve la situación para ir adelante, que crea nuevos espacios, que crea la sabiduría que Jesús ha prometido: ‘¡Él les enseñará!’. Es el que mueve, pero es también el que, al final, crea la unidad armoniosa ente todos”.

"Esto es lo que nos enseña hoy esta Lectura; que nos enseña el primer Concilio ecuménico. En efecto, ‘le pareció bien’ al Espíritu Santo y a nosotros… Esa es la fórmula, cuando el Espíritu nos pone a todos de acuerdo. Ahora continuemos la celebración eucarística y pidamos al Señor Jesús, que estará presente entre nosotros, que nos envíe siempre al Espíritu Santo, a nosotros, a cada uno de nosotros. Que lo envíe a la Iglesia y que la Iglesia sepa ser fiel a los movimientos que hace el Espíritu Santo”.

Está pasando: Nos cuesta dejar de mandar


Pierre Nkurunziza, el presidente de Burundi, ha decidido presentarse a las elecciones por tercera vez, aunque la constitución solo permita dos mandatos. En otros países, los presidentes tienen la delicadeza de cambiar primero la constitución y así legitimar sus deseos de continuar en el poder. Ya van más de diez días de protestas en Buyumbura, que han costado la vida a varios jóvenes que no quieren que Nkurunziza se presente de nuevo a la presidencia, contraviniendo la constitución del Estado.

Este caso, por desgracia, no es extraño, pues hemos visto cómo en otros muchos países han sucedido experiencias similares. Y siempre escucharemos comentarios diciendo que son países poco desarrollados, donde la democracia no está consolidada, y unos pocos controlan todo. Pero esto no pasa solo en países lejanos o menos desarrollados, pasa aquí, me pasa a mí. Lo cierto es que la tentación de continuar mandando está presente en todo ser humano.

No es difícil encontrar políticos que aun con pruebas de corrupción se niegan a abandonar su puesto, obispos que mueven Roma con Santiago (nunca mejor dicho) para que el Papa retrase su jubilación, directoras de departamento que buscan alianzas a cambio de favores para seguir dirigiendo. Y esto, a todos los niveles: porque también hay madres y padres que siguen queriendo 'controlar' las vidas de sus hijos ya adultos; niños que, si no se juega como ellos quieren, se llevan el balón a casa; o presidentes de comunidad de vecinos con estrategias propias de un Lannister.

¿Cómo vivir la autoridad como servicio y no perder la libertad de dejar la responsabilidad cuando nos toca?

Javier Montes sj
pastoralsj

jueves, 30 de abril de 2015

El Papa con las Comunidades de vida cristiana y la Liga Misionera de Estudiantes

El santo padre Francisco ha concedido este jueves en el Aula Pablo VI, audiencia a la Comunidad de Vida Cristiana (CVX) y a la Liga Misionera de Estudiantes, abriendo así el congreso italiano de los dos grupos, basados en la espiritualidad ignaciana.


Los seminarios se realizan hasta el 3 de mayo en la ciudad de Frascati, con el tema: “Más allá de las murallas”.
El Santo Padre recordó a los presentes que él conoce bien la CVX porque fue asistente nacional en su país de origen hacia el final de los años 70, y que las raíces del movimiento se relacionan con las Congregaciones Marianas, que a su vez “llegan durante la primera generación de los compañeros de san Ignacio de Loyola”.
El Pontífice además consideró que la CVX anticipó en cierto sentido al Concilio Vaticano II, por como consideraba el rol y el servicio de los laicos en la Iglesia.
En sus palabras a los presentes, el Santo Padre dejó de lado el discurso preparado y les indicó que en el mismo les ofrece tres reflexiones para el congreso que inician este jueves.
La primera: el compromiso para difundir la cultura de la justicia y de la paz. Y para ello dedicarse al bien común contraponiéndose “a la cultura de la ilegalidad, de la corrupción y del enfrentamiento” y también “mediante aquel servicio a la gente que se identifica en la política”.
“Como segunda prioridad apostólica les indico la pastoral familiar”, y para ello tomando idea de las profundizaciones del último Sínodo de los Obispos, “les animo a ayudar a las comunidades diocesanas para atender a las familias” y también “para acompañar a los novios hacia el matrimonio”.
También les pidió que colaboren “para recibir a los llamados 'lejanos': entre ellos no pocos separados, que sufren por el fracaso de su vida conyugal, y también a otras situaciones de malestar familiar”.
La tercera línea es la misionariedad. Y sobre esto precisó que “me ha dado gusto saber que han iniciado un camino común con la Liga Misionera de los Estudiantes, que les ha proyectado por las calles del mundo, para encontrar a los más pobres y a las comunidades que más necesitan trabajadores pastorales”. Y les animó a “mantener esta capacidad de salir e ir hacia las fronteras de la humanidad más necesitada”.
E indicó estar al tanto de que han enviado delegaciones a otros países, en particular “Siria y Líbano, pueblos martirizados por terribles guerras, y a quienes renuevo mi afecto y solidaridad”. Les pidió que junto a “estas poblaciones que están sufriendo la hora de la cruz” es necesario hacerles sentir “el amor, el apoyo y la cercanía de toda la Iglesia”. Así, deseó que esta relación solidaria, “confirme esta vocación de tender en todas partes puentes de paz”. Y citó también “los proyectos de acogida de los inmigrantes en Sicilia”.
A los presentes les indicó que “san Ignacio había entendido que para renovar la sociedad había que partir desde los jóvenes y por ello estimuló la apertura de colegios” en los cuales “nacieron las primeras Congregaciones Marianas”.
“En la base de esta acción pastoral -prosiguió el Santo Padre- esté siempre la alegría del testimonio evangélico, unida a la delicadeza del acercamiento y respeto del otro".
Y concluyó: “La Virgen María, que con su Sí, inspiró a vuestros fundadores, conceda responder sin reservas a la vocación de ser 'luz y sal' en los ambientes en los cuales se vive y trabaja”.
Tras la bendición final “que les imparto de todo corazón”, les pidió que “no olviden de rezar por mí”.

Zenit/Radio Vaticana

miércoles, 29 de abril de 2015

Audiencia General. El Papa denuncia el "escándalo" de que las mujeres ganen menos que los hombres. Texto completo catequesis, audio y video.


Denuncia la discriminación salarial femenina: "A igual trabajo, igual salario"


Llama a una reflexión sobre los motivos por los que los jóvenes de hoy en día no se casan


El Papa ha denunciado el "escándalo" de la disparidad laboral entre hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo al tiempo que ha defendido que entre las causas de que los jóvenes no se casen está "el miedo a equivocarse" y la proclamación de la "cultura de lo provisional".
"¿Por qué se da por descontado que las mujeres deben ganar menos que los hombres? A igual trabajo, igual salario", ha defendido el Pontífice durante la audiencia general de este miércoles.
Francisco, que ha definido el matrimonio como "la obra maestra de la sociedad", ha lamentado que cada vez haya más divorcios y que "la dificultad de permanecer juntos ya sea como pareja o como familia provoque que se rompan las relaciones cada vez más frecuencia y más rápidamente".
Asimismo, ha reflexionado sobre la tendencia de los jóvenes de no casarse y convivir. "¿Por qué los jóvenes no se casan y prefieren la convivencia?, ¿por qué no confían en familia y matrimonio? No es sólo por motivos económicos", ha explicado.
MACHISMO DESDE ADÁN
Además ha criticado los argumentos de los que dicen que los jóvenes no se casan por "la emancipación de la mujer". "¡Eso no es cierto!, ¡Eso es machismo! Este argumento es una injuria es una forma de machismo que quiere dominar la mujer. Quedamos fatal, como lo hizo Adán que le preguntaron: '¿Por qué has comido la fruta?- porque me la ha dado ella', siempre la culpa de la mujer, eh no... Debemos defender a las mujeres", ha exclamado Francisco.
Durante su discurso, ha lamentado que parece "difícil" hoy en día hablar del matrimonio como "una fiesta que se renueva en el tiempo, en las diversas estaciones de la vida de los cónyuges", al compararlo con el pasaje bíblico de las Bodas de Caná.
El Papa ha dicho que una de las razones por las que los jóvenes eligen convivir y no casarse es el imperativo de la "cultura del provisional, en lo que no hay nada de definitivo". Asimismo, ha dicho que los jóvenes prefieren la convivencia que - a su juicio implica "una responsabilidad limitada" porque tienen "poca confianza en el matrimonio y en la familia". "Por miedo a equivocarse alguno no quiere pensarlo y también si son cristianos", ha dicho el Papa.
EL MIEDO A EQUIVOCARSE
En este sentido, ha explicado que "el miedo a equivocarse es el obstáculo más grande a la palabra de Dios". "Es un hecho que las personas que se casan son cada vez menos, los jóvenes no quieren casarse, en muchos países aumenta el número de separaciones, mientras que disminuye el número de hijos", ha constatado.
Ante esta realidad social, el Papa ha dicho que los hijos son las principales víctimas de las separaciones. "Son los hijos los que van a sufrir las consecuencias. Las primeras víctimas, las más importantes, las que sufren más son los hijos", ha dicho el Papa.
Por otro lado, ha subrayado que "el mejor modo de mostrar belleza del matrimonio es el testimonio de vida de los esposos y de familia". Finalmente, ha defendido que el Evangelio ha desafiado "las antiguos derechos de los maridos a repudiar las mujeres, con los motivos más humillantes", al tiempo que ha reivindicado que "la semilla cristiana de la igualdad entre hombres y mujeres tiene que traer más frutos hoy". 
(RD/Ep)
Texto completo de la catequesis del Papa
La familia: el matrimonio (I)
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Nuestra reflexión sobre el designio originario de Dios sobre la pareja hombre-mujer, después de haber considerado las dos narraciones del Libro del Génesis, se dirige ahora directamente a Jesús.
El evangelista Juan, al comienzo de su Evangelio, narra el episodio de las bodas de Caná, en las cuales estaban presentes la Virgen María y Jesús, con sus primeros discípulos (cfr. Jn 2, 1-11). ¡Jesús no sólo participó en aquel matrimonio, sino que "salvó la fiesta" con el milagro del vino! Por lo tanto, el primero de sus signos prodigiosos, con el cual Él revela su gloria, lo cumplió en el contexto de un matrimonio y fue un gesto de gran simpatía por aquella familia naciente, solicitado por el apremio materno de María. Y esto nos hace recordar el libro del Génesis, cuando Dios terminó la obra de la creación y hace su obra maestra; la obra maestra es el hombre y la mujer. Y aquí precisamente Jesús comienza sus milagros, con esta obra maestra, en un matrimonio, en una fiesta de bodas: un hombre y una mujer. Así Jesús nos enseña que la obra maestra de la sociedad es la familia: ¡el hombre y la mujer que se aman! ¡Ésta es la obra maestra!
Desde los tiempos de las bodas de Caná, tantas cosas han cambiado, pero aquel "signo" de Cristo contiene un mensaje siempre válido.
Hoy, no parece fácil hablar del matrimonio como de una fiesta que se renueva en el tiempo, en las diversas estaciones de la entera vida de los cónyuges. Es un hecho que las personas que se desposan son siempre menos. Esto es un hecho: los jóvenes no quieren casarse. En muchos países en cambio aumenta el número de las separaciones, mientras disminuye el número de los hijos. La dificultad para quedarse juntos - ya sea como pareja que como familia - lleva siempre a romper los vínculos siempre con mayor frecuencia y rapidez, y precisamente los hijos son los primeros en pagar las consecuencias. Pero pensemos que las primeras víctimas, las víctimas más importantes, las víctimas que sufren más en una separación son los hijos. Si experimentas desde pequeño que el matrimonio es un vínculo "a tiempo determinado", inconscientemente para ti será así. En efecto, muchos jóvenes son llevados a renunciar al proyecto mismo de un vínculo irrevocable y de una familia duradera. Creo que debemos reflexionar con gran seriedad sobre el porqué tantos jóvenes "no se sienten" de casarse. Existe esta cultura de lo provisorio...todo es provisorio, parece que no hay algo definitivo.
Ésta de los jóvenes que no quieren casarse es una de las preocupaciones que surgen en el día de hoy: ¿por qué los jóvenes no se casan? ¿Por qué a menudo prefieren una convivencia y tantas veces "a responsabilidad limitada"? ¿Por qué muchos - también entre los bautizados - tienen poca confianza en el matrimonio y en la familia? Es importante tratar de entender, si queremos que los jóvenes puedan encontrar el camino justo para recorrer. ¿Por qué no tienen confianza en la familia?
Las dificultades no son sólo de carácter económico, si bien estas son realmente serias. Muchos consideran que el cambio sucedido en estos últimos decenios haya sido puesto en marcha por la emancipación de la mujer. Pero ni siquiera este argumento es válido. ¡Pero ésta es también una injuria! ¡No, no es verdad! Es una forma de machismo, que siempre quiere dominar a la mujer. Hacemos el papelón que hizo Adán, cuando Dios le dijo: "¿Pero por qué has comido la fruta?" Y él: "Ella me la dio". Es culpa de la mujer. ¡Pobre mujer! ¡Debemos defender a las mujeres, eh! En realidad, casi todos los hombres y las mujeres querrían una seguridad afectiva estable, un matrimonio sólido y una familia feliz. La familia está en la cima de todos los índices de agrado entre los jóvenes; pero, por miedo de equivocarse, muchos no quieren ni siquiera pensar en ella; no obstante son cristianos, no piensan al matrimonio sacramental, signo único e irrepetible de la alianza, que se transforma en testimonio de la fe. Quizás, precisamente este miedo de fracasar es el más grande obstáculo para acoger la palabra de Cristo, que promete su gracia a la unión conyugal y a la familia.
El testimonio más persuasivo de la bendición del matrimonio cristiano es la vida buena de los esposos cristianos y de la familia. ¡No hay modo mejor para decir la belleza del sacramento! El matrimonio consagrado por Dios custodia aquel vínculo entre el hombre y la mujer que Dios ha bendecido desde la creación del mundo; y es fuente de paz y de bien para la entera vida conyugal y familiar. Por ejemplo, en los primeros tiempos del Cristianismo, esta gran dignidad del vínculo entre el hombre y la mujer venció un abuso considerado entonces completamente normal, es decir, el derecho de los maridos de repudiar a las esposas, también con los motivos más falsos y humillantes. El Evangelio de la familia, el Evangelio que anuncia precisamente este sacramento ha vencido esta cultura de repudio habitual.
El germen cristiano de la radical igualdad entre los cónyuges hoy debe traer nuevos frutos. El testimonio de la dignidad social del matrimonio se hará persuasivo precisamente por este camino, el camino del testimonio que atrae, el camino de la reciprocidad entre ellos, de la complementariedad entre ellos.
Por esto, como cristianos, debemos hacernos más exigentes a este respecto. Por ejemplo: sostener con decisión el derecho a la igual retribución por igual trabajo ¿por qué se da por cierto que las mujeres deben ganar menos que los hombres? ¡No! ¡El mismo derecho! ¡La disparidad es un puro escándalo! Al mismo tiempo, reconocer como riqueza siempre válida la maternidad de las mujeres y la paternidad de los hombres, a beneficio sobre todo de los niños. Igualmente, la virtud de la hospitalidad de las familias cristianas reviste hoy una importancia crucial, especialmente en las situaciones de pobreza, de degrado, de violencia familiar.
Queridos hermanos y hermanas, ¡no tengamos miedo de invitar a Jesús a la fiesta de bodas! Y no tengamos miedo de invitar a Jesús a nuestra casa, para que esté con nosotros y custodie la familia. ¡Y también a su madre, María! Los cristianos, cuando se desposan "en el Señor" son transformados en un signo eficaz del amor de Dios. Los cristianos no se desposan sólo por sí mismos: se desposan en el Señor en favor de toda la comunidad, de la entera sociedad.
De esta bella vocación del matrimonio cristiano, hablaré en la próxima catequesis. Gracias.
Escuchar audio, aquí

Compañeros de Camino


¿Con quienes compartes los días, las sendas, la vida? ¿Con quién te ríes? ¿Y lloras? ¿A quién echas de menos cuando no está? ¿En quién piensas a menudo? ¿A quién reconoces por el sonido de sus pasos? ¿Por quién atravesarías montañas?

Tiene que haber alguien en nuestras vidas. Alguien con quien sentirte en casa. A quien puedas llamar de vez en cuando, para reconocer la voz familiar que te despierta memorias de hogar y te hace sentir seguro. Y si no lo hay, parte de la vida es buscar. Para encontrar esos otros nombres que le dan sentido a nuestros esfuerzos.


Compañeros de Camino - Oportunidades perdidas


«Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona les alcanzó y se puso a discutir con ellos. Pero ellos tenían los ojos incapacitados para reconocerlo» (Lc 24, 15-16)
Hay muchos trenes en la vida que dejamos pasar sin darnos cuenta. Personas que podrían convertirse en verdaderos amigos, y, sin embargo, no nos damos cuenta de que están ahí. Buena gente de la que podemos aprender mucho, si dejamos que su ejemplo se convierta en escuela. Lo necesario es cuidarnos unos a otros, no dar demasiado pronto por sentado que las personas están y siempre van a estar ahí. Porque hoy vivimos tan rápido, y estamos tan conectados que la misma cercanía puede convertirse en inconsciencia, y por muy cerca que estemos, podemos vivir como desconocidos, ignorando la verdad profunda de las personas.


¿Qué oportunidades has perdido en la vida?

¿Algo en lo que hayas aprendido?


Espero

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo...

Benedetti


Compañeros de Camino - Momentos de encuentro


«Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron» (Lc 24, 31)

En ocasiones una conversación, un abrazo, una mirada, basta para que salte la chispa del afecto que nos hace más plenos.

Jesús es también compañero de camino. Que nos sale al encuentro de muchas maneras. En su espíritu. Es presencia. Es palabra. Es pan partido. Es impulso. No siempre nos damos cuenta de cuándo nos sale al encuentro. Pero está. Quizás sea necesario, en alguna ocasión, invitarle a quedarse y dedicarle unos instantes de nuestro tiempo. Para no confundir su paso discreto con ausencia, y su silencio con distancia. Para que, como a aquellos discípulos de Emaús, también a nosotros nos encienda el corazón.


¿Dónde buscarías tú hoy, en tu entorno, si tienes que buscar al Resucitado?



Ahora



Ahora como un ángel apareces
y me rodeas sin decirme nada.
Ángel que yo cuidara tantas veces
sin saberlo, callada.
En todo lo que miro permaneces
como el aire feliz de la mirada.
Me parezco a tu ausencia y te pareces
a mí resucitada.
Porque viniste cuando me moría
a devolverme a vivas caridades;
porque mi noche muda se hizo día
por gracia de tu voz iluminada,
en esta eternidad con que me invades
yo que no era, soy tu enamorada.

Maria Elena Walsh


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