jueves, 11 de septiembre de 2008

El Evangelio de hoy


Lucas 6. 27-36.

“Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los insultan. Si alguien te pega en una mejilla, ofrécele también la otra; y si alguien te quita la capa, déjale que se lleve también tu camisa. A cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes.
“Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan así. Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así. Y si dan prestado solo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros. Ustedes deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo.



Leo nuevamente cada una de las indicaciones de Jesús. ¿quiénes son mis enemigos? ...


En la intimidad de mi oración les pongo nombre y rostro ...


Son aquellos que me han hecho mal,...


los que me han humillado,...


los que han hablado mal de mi, ...


los que me han hecho daño.



Allí están... frente a mi ...


El Señor me pide que los ame, ...


que olvide sus ofensas. ...


¿Cómo dar un primer paso? ...


¿por dónde partir? ...


¿qué puedo hacer hoy para iniciar este camino de reconciliación? ...


¿Difícil? ...



¡Nada es imposible para El!. Le pido ayuda al Señor ...


¡Nada es imposible para El!..