sábado, 27 de junio de 2009

Sri Lanka: un trabajador del JRS muere el último día de la guerra

Uno de los siete sacerdotes que permaneció con los refugiados srilankeses atrapados hasta el final de la guerra y que murió el último día de los combates, fue enterrado el 27 de mayo.


El P. Mariampillai Sarathjeevan, de 41 años, trabajador del proyecto del JRS, optó por quedarse con su gente atrapada en la ‘zona segura’ hasta el 18 de mayo, a pesar del peligro que suponía la cercanía del conflicto.


A medida que el conflicto entre el ejército srilankés y el grupo rebelde de los tamiles (los LTTE) llegaba a su fin y que los desplazados que quedaban tenían que ser evacuados, el P. Sarathjeevan sufrió un infarto. Los informes dicen que murió por el agotamiento de meses de privaciones, constante ataques aéreos y bombardeos. Sin embargo, los que estaban junto a él en el momento de su muerte dijeron que fue la visión de tantos cadáveres por todas partes lo que le provocó el ataque al corazón.

Activo hasta el último momento

Este sacerdote tamil sirvió a la población desplazada en la ciudad de Kilinochchi, al norte de Sri Lanka. Según el personal del JRS y otras personas que le conocían, llevó a cabo sus responsabilidades con una total dedicación y entusiasmo. Si lo hubiera querido, podía haber salido de la zona de guerra, pero siguió trabajando allí con la convicción de que no podía abandonar a su gente necesitada.


Cuando la guerra estalló en el distrito de Vanni y se produjeron los desplazamientos en masa, el P. Sarathjeevan se quedó y ayudó a las personas en aquellas horas trágicas. Estaba totalmente ocupado levantando refugios para la gente, cuidando a los enfermos y enterrando a los muertos.




Story dated: 25/06/09
JRS