martes, 23 de junio de 2009

La Iglesia Católica argentina llama a fiscalizar las elecciones del domingo


Por Patricio Downes
RD
Martes, 23 de junio 2009

La Pastoral Social de la región con mayor peso electoral de la Argentina llamó a los laicos a "participar activamente" en los comicios legislativos del próximo domingo, en los que se juega la suerte futura del gobierno de la presidente Cristina Fernández y también la de su esposo y presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner.
"La ausencia no se constituye en un acto positivo", señaló en un comunicado de los delegados de la Pastoral Social de la Región Buenos Aires y del obispo de Merlo-Moreno, Fernando Bargalló, quien además es presidente de Cáritas Argentina.
La frase cobra relevancia a la luz de los comicios de 2007, en que Fernández de Kirchner se consagró con el 45,28 % de los votos afirmativos. Sin embargo, el ausentismo electoral casi rozó entonces el 25 %, mientras que los votos en blanco y nulos superaron el 12 %.
Para la Iglesia Católica también es importante la participación de fiscales. En 2007, sobre un padrón electoral de más de 27 millones de ciudadanos, unos 7 millones no acudieron a votar y 2.360.966 lo hicieron en blanco. Estos dos índices, más los correspondientes a votos nulos, no inciden en el cálculo global. En Argentina el voto es obligatorio, pero nunca ha sido castigado el ausentismo, porque a cada comicio le sigue una ley de amnistía.
El obispo Bargalló y los delegados de la Pastoral Social pertenecen a la Ciudad de Buenos Aires y los suburbios, conocidos como el Gran Buenos Aires o Conurbano Bonaerense, que cuenta con más del 40 % del poderío electoral nacional. En otras palabras, gran parte de la suerte de un comicio se resuelve en ese radio, 100 kilómetros alrededor del famoso Obelisco de Buenos Aires.
El prelado preside la diócesis de Merlo-Moreno en el oeste pobre del Gran Buenos Aires, castigado por el más descarado y cruel "clientelismo" político. También integran su región, además de la Arquidiócesis de Buenos Aires, que preside el cardenal Jorge Bergoglio, los obispos de Avellaneda, Laferrere, Lomas de Zamora, Morón, San Isidro, San Justo, San Martín y San Miguel.
En este llamado "segundo cordón" del Conurbano, ligado a grandes índices de pobreza y de necesidades básicas insatisfechas, prima la fuerza política de los llamados "barones" del Gran Buenos Aires, como la oposición llama a los intendentes o jefes comunales kirchneristas. Es que suelen traccionar carradas de votos gracias a su poder económico, basado en la dádiva y en la capacidad de transportar a los votantes desde sus casas a las urnas, en el día del comicio. Ese día se fletan miles de autos de alquiler, ómnibus y hasta vans, camiones y camionetas para el traslado gratuito. Se agregan, en algunos casos, bolsas de comida, asados públicos y dinero en efectivo.
En este caso, la Iglesia sugirió tres acciones posibles:
1.- Concurrir a expresarse mediante el voto, ya que la ausencia no se constituye en un acto positivo, pues los elegidos lo serán de igual manera. Solo asistiendo nos expresamos concretamente. En este punto, queremos alentar a ocuparnos de aquellos hermanos que por edad o salud les sea dificultoso acercarse hasta el lugar de votación.
2.- Aquellos que han sido llamados para actuar como "Autoridad de mesa", los estimulamos a aceptar el cargo, a concurrir con puntualidad para cumplir con tal mandato, y a instruirse previamente para ejercer tal misión con diligencia, responsabilidad y autoridad. De seguro encontraran expertos que puedan asesorarlos.
3.- Por último, proponemos a todos aquellos que no han sido convocados desde el Estado para trabajar en los comicios, a participar como fiscales de mesa, para la fuerza política que mas les simpatice, ya que no es imprescindible estar afiliado al partido político elegido para colaborar en la fiscalización.
Sabemos que es un esfuerzo, y que implica resignar tiempo de descanso, así como también estamos seguros que aquellos que compartan ese día con la comunidad participarán de los comicios desde un lugar distinto, constituyéndose en una experiencia enriquecedora, jugando un rol protagónico, retornando a sus casas con una inexplicable sensación del deber cumplido.
"En la convicción que de esta manera estamos dando pasos hacia el cumplimiento de las metas propuestas, rogamos a Dios Todopoderoso, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo para que ilumine a toda la Comunidad Nacional y a todo ciudadano en particular, de manera que nuestra mira se pose en el logro del Bien Común, a fin de lograr un país para el desarrollo de todo el Hombre y todos los Hombres", concluyó el comunicado.