domingo, 22 de febrero de 2009

Las dos religiosas italianas han sido liberadas y se encuentran en buen estado


“Gianna, ya somos libres, somos libres. Estamos en un coche en Nairobi y vamos hacia la embajada con unos señores muy amables que les conocen”. Esas fueron las primeras palabras que la hermana Maria Teresa pronunció por teléfono tras su liberación ayer. La buena noticia fue c omunicada a MISNA por las compañeras de comunidad de las hermanas Maria Teresa Olivero y Caterina Giraudo, las dos religiosas del movimiento misionero Charles de Foucauld, secuestradas el pasado 9 de noviembre en Mandera, Kenia, y llevadas después a territorio somalí.

“De momento es todo lo que sabemos, que están libres y se encuentran bien y que en cuanto puedan las vamos a ver”, dijo a MISNA la hermana Gianna.
“Caterina habla algo de somalí y entonces entendía lo que estaba ocurriendo. El relato de su experiencia fue realmente conmovedor”, declaró a MISNA el padre Franco Cellana, misionero de la Consolata que se encontró con las hermanas Caterina Giraudo y Maria Teresa Olivero en la embajada italiana en Nairobi, tras su liberación que tuvo lugar en la mañana de ayer a las 10.
“La noche del secuestro todo ocurrió muy rápido. Se encontraron caminando durante horas con un grupo de somalíes y kenianos, de los que solamente uno hablaba algo de inglés, y a la hora de dormir las rodeaban armados con ametralladoras para evitar que huyeran”.
“La primera vez que pudieron contactar con sus hermanas en Nairobi las dos religiosas se dieron cuenta de que no habían sido olvidadas, sino que había gran interés en torno a ellas, alentado por las congregaciones misioneras”, añadió el padre Franco. “Esto les ayudó a superar el sentimiento de abandono que habían sentido en principio, cuando pensaban que nadie se habría dado cuenta que habían desaparecido y que nunca habrían salido con vida de aquella situación".
Las dos religiosas contaron haber sido tratadas bien, haber comido carne y haber podido dialogar con los secuestradores quienes, precisaron, querían solamente dinero a cambio de su liberación.
“Esta noche quedarán en la embajada por razones de seguridad y desde mañana (hoy) volverán a nuestra pequeña comunidad, que se alegra mucho de su regreso”, añadió el misionero.Sor Maria Teresa Olivero, de 61 años, y sor Caterina Giraudo, de 67 años, que pertenecen al movimiento contemplativo misionero Padre de Foucauld de Cuneo, llevan muchos años en África.
Para su liberación se activó toda la comunidad local de Elwak, musulmanes y cristianos. En Italia asociaciones y voluntarios recogieron miles de firmas de solidaridad durante los últimos meses, y así mantuvieron alta la atención hacia este caso. A mediados de enero con el apoyo del gobierno italiano se abrió un canal oficial de negociaciones con los secuestradores, de los que hace tiempo ya se conocía la posición exacta.
Las dos misioneras fueron tratadas bien, y durante las negociaciones podían hablar con los mediadores que así conocían su estado de salud. Las negociaciones para la liberación concluyeron con éxito hace varios días, y solamente se estaba esperando solucionar los problemas logísticos relacionados con el traslado de Somalia que fue favorecido por los recientes desarrollos políticos de elección de nuevo presidente y gobierno.
Al final, con el aeropuerto de Mogadiscio completamente operativo, se decidió trasladarlas por avión hasta Nairobi, en Kenia.
Las dos religiosas son originarias de la provincia de Cuneo (Italia) y en Kenia trabajaban con los refugiados somalíes. Sor Caterina, enfermera, trabajaba sobre todo con los enfermos de epilepsia.
Mundo Negro