sábado, 14 de febrero de 2009

El Evangelio de hoy


Marcos 8. 1-10..

Un día en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
—Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. Y si los mando sin comer a sus casas, pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos.
Sus discípulos le contestaron:

—¿Pero cómo se les puede dar de comer en un lugar como este, donde no vive nadie?
Jesús les preguntó:
—¿Cuántos panes tienen ustedes?
—Siete —contestaron ellos.
Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y se los iba dando a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente, y así lo hicieron. Tenían también unos cuantos pescaditos; Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y también mandó repartirlos. Todos comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron los pedazos sobrantes en siete canastas. Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Luego Jesús los despidió, subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.



Contemplo la escena, …


me es conocida …


es gente que viene de lejos …



Recuerdo a aquellos amigos, familiares que están lejos de la Iglesia, pero que se interesan por la palabra de Jesús, …


¿Quiénes son? …


¿De qué tienen hambre? …


¿Cuáles son sus necesidades? …


Me imagino a ellos entre la multitud. …


Jesús siente compasión por ellos …


¿Y yo? …


¿Cuánto me preocupo por ellos? …


¿Qué puedo compartir para saciar sus necesidades? …


¿Cuáles son sus necesidades? …


¿qué panes puedo compartir especialmente con ellos?


¿Cómo?


¿Cuándo?