lunes, 12 de agosto de 2013

MES DE LA SOLIDARIDAD: Iniciando el día con un pensamiento del Padre Hurtado: LA JUSTICIA



La justicia
es una virtud difícil,
muy difícil,
cuya práctica exige
una gran dosis de rectitud y de humildad.

Hay mucha gente que está dispuesta
a hacer obras de caridad,
a fundar un colegio,
un club para sus obreros,
a darles limosnas en sus apuros,
pero que no puede resignarse
a lo único que debe hacer,
esto es,
a pagar a sus obreros
un salario bueno y suficiente
para vivir como  personas

Hay quienes gozan
en abrumar con su bondad.
a sus inferiores
pero les niegan la más elemental justicia.

Y luego se asombran
que sus empleados
no aprecian todo lo que su bondadoso patrón
hace por ellos,
que a pesar de todos sus esfuerzos
sean ingratos y descontentadizos.
Aunque parezca paradójico,
es más fácil ser benévolo que justo,
pero benevolencia sin justicia
no salvará el abismo
entre el patrón y el obrero,
entre el profesor y el alumno,
entre marido y mujer.

Esa benevolencia
fundada sobre una injusticia
fomentará un profundo resentimiento.

Al que se siente superior
le halaga tomar una actitud paternal
porque le da una delicada sensación de mando.

La simple justicia
destruye esa sensación
y lo coloca en pie de igualdad
con los que estima a sus inferiores.

Pero el hombre,
el obrero particularmente,
no quiere benevolencia sino justicia,
reconocimiento de sus derechos,
de su igualdad de persona.

Ningún otro sustituto lo puede satisfacer.

Padre Alberto Hurtado
Humanismo Social
1947