domingo, 24 de julio de 2016

Aporte ecológico a la homilía del domingo por Alejandro Londoño Posada sj


Se ha cumplido ya un año y dos meses desde la fecha en que el Papa Francisco nos regaló algo que ha venido a ser un documento, una Declaración universal, la encíclica LAUDATO SI, Alabado seas, mi Señor. La mejor prueba de esta aceptación es la cantidad de libros que se han inspirado en ella. La revista Vida Nueva de julio de este año, enumera 27 libros, editados en diferentes países a este propósito 

Y si se quiere, tomando el evangelio de hoy, podemos hablar de cómo, desde el punto de vista de la Ecología, es el mejor comentario al Padre Nuestro. Basta sólo con leer los números que el Papa dedica a San Francisco de Asís para probar esta afirmación. 

Se apela al Padre Nuestro como al Padre Creador, pues Francisco de Asís “manifestó una atención especial hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. Amaba y era amado por su alegría, su entrega generosa, su corazón universal” (L.S. n.10). Era tomar a Dios como el padre de la creación, cuyo nombre, cuya persona debe ser santificada y respetada por todos nosotros. 

Este santo, señala el Papa, hablaba también, no sólo del Reinado de Dios en los cielos, sino de su deseo de que Dios reinara en la tierra:“Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo” (L.S n. 11). 

En el momento actual, señala el Papa, por otra parte, está faltando el pan para los más pobres. Sólo en el primer capítulo de la encíclica aparece la palabra pobres 22 veces. Pero sobre todo aparece la condena a la cultura del descarte, donde se podrá repetir esa frase que ha usado en otras ocasiones: “la comida que se bota, es la comida que se roba a la mesa de los pobres” 

El mismo capítulo primero, LO QUE ESTÁ PASANDO EN NUESTRA CASA, es una enumeración de los pecados por los cuales debemos pedirle a Dios nos persone y nos libre de todo mal. 

Y si queremos añadir al Padre Nuestro, un Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, nada mejor que tomar de la LAUDATO SI estas frases: “El Padre es la fuente última de todo, fundamento amoroso y comunicativo de cuanto existe. El hijo, que lo refleja, y a través del cual todo ha sido creado, se unió a esta tierra cuando se formó en el seno de María. El Espíritu, lazo infinito de amor, está íntimamente presente en el corazón del universo animando y suscitando nuevos caminos” (n.238)

Jesuitas de Colombia