domingo, 17 de julio de 2016

Aporte Ecológico a la homilía del domingo por Alejandro Londoño Posada sj



En muchas parroquias se está celebrando los martes una eucaristía especial dedicada a pedir favores a Santa Marta. El evangelio de hoy parece ir en contra de esta práctica, pues Jesús no alaba a esta mujer, sino a su hermana, María “que escogió la mejor parte” (Lucas 10, 42). ¿Qué pensar? 

Marta se rehabilitó cuando murió su hermano Lázaro, le avisó al Señor y lo acompañó al sepulcro con un gran sentido de generosidad. María nos enseñó, como afirma el evangelio de hoy, el gran valor del EL ESCUCHAR. Ambas actitudes son muy valiosas para las personas interesadas en colaborar con le Ecología. En ambas se destacan estas personas por la Generosidad. 

Si algo se está necesitando en el campo ecológico es la GENEROSIDAD, Generosidad de los países, de las comunidades y de las personas. 

Y a propósito del cambio climático y de generosidad comunitaria y personal, es de destacar cómo en el premio que dieron las Naciones Unidas a las 16 iniciativas más destacadas del mundo, 4 de ellos recayeron en América Latina y uno en una alianza de mujeres del Valle del Cauca. Estas se han propuesto transformar el contaminante sector de la construcción en un negocio limpio. 

Para todos nosotros este llamado a la GENEROSIDAD tiene muchas formas: colaborar en el no empleo de plásticos, en llevar bolsas diferentes a la compra de alimentos, el no botar basuras a la calle, el sembrar árboles nativos, el no comprar alimentos extranjeros, cuando es posible adquirir los de nuestros campesinos.

Alejandro Lonsoño Posada sj
Jesuitas de Colombia