domingo, 31 de marzo de 2013

Comentario a la 1a. y 2a. lectura por José Enrique Galarreta S.J.




HECHOS DE APÓSTOLES 10, 34 y 37-43
... Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él... Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó...
El texto recoge un sermón de Pedro en Cesarea, en casa del centurión Cornelio, y es un perfecto resumen de la fe de las primeras comunidades. Jesús de Nazaret, un hombre "ungido": es el signo de la elección de los reyes en el Antiguo Testamento. Significa que es "el elegido de Dios". La unción consiste en que está lleno del Espíritu; por eso pasó haciendo el bien y curando, liberando de la esclavitud del mal. Todo esto se explica "porque Dios estaba con Él". Esta fe de que Dios estaba con él fue puesta a prueba cuando lo mataron en la cruz. Pero esa misma fe resucitó cuando vieron vivo, cuando esos mismos discípulos cuya fe vacilaba "comieron y bebieron con él después de su resurrección"...

Ver completo aquí