domingo, 17 de enero de 2010

El padre Ángel, desde Haití: «sólo queda ver, llorar y rezar»


El sacerdote destaca la eficacia de la cooperación
«Cuando llegas a Haití, sólo te queda ver, llorar y rezar». Así expresó sus impresiones en la frontera entre el país centroamericano y la República Dominicana el fundador de Mensajeros por la Paz, el padre Ángel García, que ayer a última hora de la noche había traspasado el límite entre ambas naciones, según explicó en una urgente conversación telefónica con El Comercio.

El padre Ángel encabeza una pequeña comitiva de cuatro personas, cabecilla de un contingente de cooperantes mayor y que se unirá a sus compañeros ya asentados en Haití. «Vengo a traer, algo de agua, medicamentos...pero lo que ahora se puede enviar a las víctimas es un poco de esperanza», afirma, mientras, afectado por lo que ve, «piensas. Dios mío, cómo puede haber pasado esto».
Mensajeros por la Paz logró agilizar los trámites burocráticos necesarios para entrar en Haití, mientras en la frontera permanecen aún cientos de cooperantes esperando acceder al país para ayudar. El padre Ángel descarta la idea de que la aglomeración de voluntarios pueda ocasionar efectos totalmente contrarios a los deseados. «Mejor es estorbar que no hacer nada», subraya el sacerdote asturiano, que prefiere creer en la eficacia de la cooperación que en el pesimismo. «No notamos que exista pillaje y las ayudas parece que están siendo bien recibidas por la población».
Lo peor, ahora, «es la hambruna», asegura el padre Ángel, quien observa, mientras habla por teléfono con este diario, cómo heridos y enfermos son trasladados a la República Dominicana.
Sin embargo, el paso fronterizo entre los dos países están siendo fuertemente vigilado por el Ejército y la Policía de Santo Domingo para evitar que muchos haitianos se refugien en el país. Según algunas informaciones, las fuerzas de seguridad se comportan sin contemplaciones para evitar 'la invasión' de sus vecinos.
Aún desconoce el fundador de Mensajeros de la Paz cuántos días va a permanecer en el país y qué misiones concretas va a poner en marcha su organización, porque dependerá de la evolución de los acontecimientos.
El padre Ángel rechaza las opiniones de que Haití se haya convertido estos días en una pasarela de visitantes superfluos. «Muchos dicen, más comida y menos periodistas. Pero yo digo que, gracias a las noticias que salen de Haití se conoce mejor la tragedia y el mundo puede ayudar más y mejor», mientras agradece la próxima visita de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
RD