miércoles, 16 de abril de 2014

Disminuyen los católicos y crecen los agnósticos en Chile


Nuestro país perdió 17 puntos porcentuales de feligreses, llegando a 57%, y los sin religión aumentan a 25%, según el informe "Las religiones en tiempos del Papa Francisco", 1995 y 2014.


A un año del papado de Francisco como cabeza de la Iglesia Católica -con un sello de austeridad y cambios en la Curia romana-, "ni la declinación del catolicismo es tan acentuada y universal como se oye decir, ni la evolución de las creencias es lo esperado".
Esa es una de las conclusiones a la que llega el análisis pormenorizado que realiza el informe de Latinobarómetro 1995 y 2014 sobre la evolución de la religión en América Latina, titulado "Las religiones en tiempos del Papa Francisco".
El documento precisa que en 12 países -de los 18- de la región el 60% de su población se declaran católicos. En esos países el catolicismo es predominante, no hay otras religiones con alto porcentaje de creyentes.
Chile y El Salvador -que registran menos del 60% de católicos- están medianamente dominados por el catolicismo. Mientras que en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Uruguay, con menos del 50% de católicos, esta religión perdió ingerencia.
Respecto a los evangélicos, estos han aumento el número de fieles - llegando a tener más de 30 puntos porcentuales- en El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala (ver nota secundaria). En Chile, el 13% se declara evangélico.
En términos generales existen dos tendencias. Hay países de la región en los que el catolicismo declina muy poco -esta religión es mayoritaria o dominante- (ver tabla) y otros en los que se registra un abandono del catolicismo (no necesariamente se vuelven ateos o agnósticos) y abrazan otra religión, con excepción de Uruguay y Chile, que experimentan un proceso de secularización.
Chile, por lo tanto, es el segundo país de la región donde se ha registrado el abandono de principios y comportamientos religiosos más tradicionales, aunque su secularización no es tan acelerada como en Uruguay.
"En 1995 Chile tenía 74% de católicos con 65 puntos de diferencia con: ateos/ agnósticos/ sin religión 8% o evangélicos 9%. En 2013 Chile pierde 17 puntos porcentuales de católicos llegando a 57% y los sin religión (ateos/ agnósticos) aumentan a 25%, acortando la distancia entre ambos a 32%", precisa el informe.
No se puede decir que Chile no tiene una mayoría de católicos en su población, pero esta dejó de ser la religión dominante en estos 19 años.
"El proceso de secularización en Chile es el más sorprendente porque Chile no tenía una tradición de agnosticismo hace dos décadas. Uruguay lo que hizo fue acentuar lo ya existente, mientras en Chile se trata de un fenómeno nuevo", destaca el documento.
Según Latinobarómetro, la transformación valórica de Chile responde a un fuerte aumento de la autoexpresión en Chile entre 1990 y 2012, asociados al crecimiento del agnosticismo y los "sin religión".
No obstante, en la mayoría de los países de la región, en los que es mayoría o domina el catolicismo -más de 70% de la población profesa esta religión-, la distancia entre el catolicismo y la siguiente religión es más de 59 puntos porcentuales, y la disminución del catolicismo ha sido inferior o igual a 13 puntos porcentuales, que es el promedio de disminución de la región.
Chile también representa otra excepción a la regla en cuanto a práctica religiosa y confianza en la Iglesia.
En el primer punto figura como el país donde menos se practica la religión -en contraste con El Salvador-, incluso supera a Uruguay, que es el país más agnóstico. La caída se produce abruptamente en los últimos tres años, especialmente entre los católicos -de 41% en 2010 a 38% en 2011 y 27% en 2013.
Además, Chile es el país con menos confianza en la Iglesia con 44%, lo que se contrapone con los parámetros que presentan los otros países de América Latina. Aunque es muy luego para apreciar el impacto -si es que se produjera- que tuvo la llegada del Papa Francisco, el informe de Latinobarómetro precisa que la confianza en la Iglesia es superior a 60% en todos los países de la región, salvo en nuestro país y en Uruguay donde es 48%.
En una región tan desconfiada como la nuestra, en lo que más confían los latinoamericanos es en los familiares, en segundo lugar está la Iglesia.

 ¿Qué países pierden más feligreses?

El abandono del catolicismo no es drástico en la mayoría de los países de la región. En promedio, el catolicismo disminuye de 80% a 67%, un total de 13 puntos porcentuales en 18 años. Es decir, disminuye a una tasa de 0,7 puntos porcentuales por año, en promedio, en la región. Y "lejos de abandonar las religiones, los latinoamericanos lo que hacen es abrazar otra religión cuando abandonan el catolicismo", precisa Latinobarómetro.
En los países de Sudamérica el catolicismo ha disminuido 10% y en Centroamérica 17% entre 1995 y 2013, detalla el documento.
Guatemala y República Dominicana son los países que menos variación de católicos han tenido en el período, y la mitad de la región -nueve países- ha tenido una variación del catolicismo por debajo del promedio regional, con menos del 13% de diferencia en igual período.
Pero hay dos países donde la autoclasificación de católicos ha caído en un tercio: Nicaragua con 30 puntos porcentuales y Honduras con 29 puntos porcentuales. Dos países en los que se ha perdido una cantidad importante de feligreses, y en los que al mismo tiempo que disminuyen los católicos aumentan los evangélicos.
Se observa que en todos los países, excepto República Dominicana y México, hay una pérdida del catolicismo que sucede al mismo tiempo que un aumento de los evangélicos.
Respecto a nuestro vecinos, Chile tiene menos evangélicos que Bolivia, pero más que Argentina y Perú.
"No se puede decir que sean las mismas personas, pero sí es un cambio simultáneo, uno disminuye mientras el otro aumenta", indica el estudio.
Pero advierte que "eso es precisamente lo que pone a América Latina como excepción: no se trata de un proceso de secularización, sino de un proceso de emigración entre las religiones. También es sabido cómo otras religiones han crecido en algunos países de la región, como es el caso de los pentecostales en Brasil".

Iglesias esperaban una reducción en sus fieles

Para el vocero de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, los resultados del estudio no son una sorpresa.
De hecho, dice, son bastante coincidentes con otros informes de instituciones similares. ¿La razón? Según Coiro, el proceso de secularización en Latinoamérica es el mismo que vive toda la humanidad.
"Son tendencias que relegan lo religioso a lo privado. Pero la creencia es robusta y en muchos casos no es que se deje de creer en la propuesta de fe que hace la Iglesia, sino en sus exigencias morales que, para un porcentaje importante de los fieles, no se condice con sus preferencias", afirma.
Además, agrega, muchos han tomado distancia y no se sienten identificados con una institución que ha sido calificada de "abusadora o encubridora", pero "pese a eso siguen enterrando a sus muertos bajo los ritos de la Iglesia y también bautizan a sus hijos".
Sin embargo, apunta Coiro, hay un hecho significativo que tiene que ver con la figura del Papa Francisco.
"Los signos que ha dado han provocado un renacer y esperanza en muchos católicos que con fundadas razones se habían automarginado de la Iglesia", subraya.
Y añade: "Al ver al Papa hablar con claridad y referirse a la Iglesia de misericordia, muchos están regresando a la práctica, a la misa dominical. Y ese es un voto de confianza para ir en sintonía con lo que él nos pide".
Para el presidente de la Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas UNE-Chile, Emiliano Soto, los resultados del estudio tampoco le resultan desconocidos.
Según el pastor, los últimos datos arrojados por el Censo indicaban que habría un aumento de los ateos y agnósticos en el país. "Las cifras apuntaban a que un 15 o 18 por ciento de la población no profesaba ninguna religión", explica Soto, quien dice que hay varios factores que influyen en esto.
"El fenómeno de la posmodernidad ha hecho que la gente vaya perdiendo su creencia y asuma una posición agnóstica frente a los credos. Además, el desarrollo del conocimiento científico ha generado que el hombre se sienta cercano a una realidad presente más que a una trascendencia", explica Soto.
No obstante, destaca que en situaciones como el terremoto o el incendio en Valparaíso demuestran que las personas no han perdido la fe. "Ahí buscan en Dios su refugio y en la fe, la esperanza", señala.
Sin embargo, el obispo de San Bernardo, monseñor Juan Ignacio González, difiere de las apreciaciones de Coiro y Soto. "Estas encuestas no siempre reflejan la realidad porque la religiosidad popular va en aumento y eso lo decimos quienes estamos en las zonas más periféricas de las grandes ciudades. El día de Corpus Cristi, por ejemplo, hubo tres procesiones en La Pintana, El Bosque y San Bernardo, y cada una llevó mil personas. Así que no creo que estudios como esos reflejen la realidad", asegura.
La Segunda

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