miércoles, 8 de febrero de 2017

Algo para pensar y orar en esta semana. Las instrucciones de Jesús



Jesús llama a sus discípulos y los envía lejos, entregándoles instrucciones claras y precisas. Los desafía a emplear un extenso rango de actitudes y formas de actuar. Algunas nos pueden parecer exageradas, incluso absurdas. Sería más fácil interpretar estas actitudes en forma simbólica o “espiritual”. Pero Jesús es muy preciso, muy claro. No les dice que pueden hacer lo que ellos quieran.
Veamos algunas de estas actitudes: “No lleven nada para el camino, fuera de un bastón; ni pan, ni morral, ni dinero.” “Quédense en la primera casa en que les den alojamiento, hasta que se vayan de ese sitio.” (Marcos 6: 8-11). Todo esto nos podría parecer poco real. Podríamos concentrarnos en las palabras pan, dinero, moral, bastón, sandalias y túnicas. Y estaría bien; pero me preocupa que una palabra clave se nos pueda pasar entre todas estas palabras. Es una palabra que está en el corazón de la espiritualidad cristiana y en nuestra experiencia en el discipulado: bienvenido.
Jesús, como un buen maestro, un buen profesor, los envía a ser bienvenidos, a experimentar la hospitalidad. Les dice: "Cuando entres en una casa, quédate ahí”. Los envía a conocer uno de los signos de la comunidad de creyentes. Podríamos decir que un cristiano es alguien que ha aprendido a dar la bienvenida a los demás, que ha aprendido a mostrar hospitalidad.
Papa Francisco
Espacio Sagrado