jueves, 13 de marzo de 2014

JESUITAS: Amar al pueblo pobre. Recordando al jesuita Rutilio Grande



El 12 de marzo de 1977 murió asesinato el padre Rutilio Grande sj, junto a dos campesinos que le acompañaban. Yo nacería un mes después. Fue como un hermano para Monseñor Oscar Arnulfo Romero –que sería también asesinado tres años más tarde-, viviendo con él muchos momentos importantes de su vida. Podría decirse que este acontecimiento marcó y selló no sólo la vida de Romero, sino también el compromiso de la Iglesia salvadoreña con los pobres, los campesinos, los marginados del país.
Monseñor Romero sorprendió a todo el mundo cuando dijo de manera clara y natural que Rutilio fue “nuestro primer mártir” (9 de marzo 1980), porque murió como Jesús por defender la vida de los pobres.
No voy a rememorar aquí toda la trayectoria de este gran hombre, basta con decir que de alguna manera también a mí me marcó la vida, porque aprendí a amar a esos mismos campesinos como a mis propios hermanos, gracias a testimonios como el de Rutilio Grande, Monseñor Romero o muchas otras personas sencillas y anónimas, porque fueron la viva imagen de Jesús. Ese Jesús sufriente que te acompaña en la última de las soledades.
Me atrevería a asegurar que su testimonio de vida sigue siendo inspiración y semilla de esperanza para mi querido pueblo que sigue padeciendo, ya no la guerra de entonces, pero sí violencia, desigualdad, injusticia, pobreza…
Monseñor Romero, mientras vivió, en cada aniversario de la muerte de Rutilio lo recordó como “memoria de esperanza para nuestro pueblo”. Significativa fue la última de sus homilías en la catedral el 23 de marzo de 1980, víspera de su propio martirio, en ella decía que cuando se quiere ser fiel a Jesús uno se encuentra “lo que el Padre Grande encontró”. Al día siguiente él mismo caería abatido por la misma fidelidad a Jesús, por estar al lado del pueblo pobre.
Así que es de justicia el inicio de la futura beatificación del Padre Rutilio Grande.
Monseñor Romero con la foto del padre Grande junto al Papa Pablo VI.

Yurina Rodríguez Portillo
En todo amar y servir
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El Papa Francisco y su pasado “demasiado jesuita”


¿Cómo es la relación de la Compañía de Jesús con el primer Papa jesuita de la historia? Responde el jesuita argentino y profesor de la Universidad Gregoriana, Humberto Miguel Yañez

ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZCIUDAD DEL VATICANO
Conoció a Jorge Mario Bergoglio más de 30 años atrás. El Papa fue su provincial, su formador y su amigo. El jesuita argentino Humberto Miguel Yañez siempre mantuvo buena relación con Francisco, incluso cuando se distanció de la Compañía por sus responsabilidades como obispo. En entrevista con el Vatican Insider habló de la relación entre el Papa y la orden fundada por san Ignacio de Loyola.

¿Un año de pontificado es muy poco tiempo para hacer un balance?

Ya existen muchos aspectos que llaman la atención. El primero es su estilo nuevo, es un Papa original. No es el estilo formal de los Papas reyes. Bergoglio no tiene nada de rey. En ese sentido es un cambio grande, por el cual muchos todavía están impactados y les cuesta aceptar. Por eso no ocupa los aposentos pontificios, vive en la Casa de Santa Marta para tener contacto con la gente. Un estilo de vida más de los religiosos. Esa es otra de sus característica, es un Papa religioso después de muchos siglos y el primer jesuita. Todo eso se percibe en su modo de conducirse, de ser y de tratar a las personas. No ama para nada el protocolo. Un estilo llano, sencillo, espontáneo, natural. Eso llama la atención, que sea tan normal.

¿Es un Papa realmente jesuita? ¿Cuánto de jesuita tiene Francisco?

Hay un chiste que se escucha por los pasillos en estos días: “Tiene nombre franciscano, se viste como dominicano, pero en el fondo es jesuita”. Es profundamente jesuita, eso no lo ha perdido. La Compañía de Jesús tiene un carisma eclesial, de apertura y diálogo con todos. Eso él lo ha puesto en práctica desde obispo. Ha tenido una evolución y eso lo ha preparado para el puesto que tiene ahora. Al mismo tiempo, no obstante su gran apertura, no pierde la capacidad de conducción. En definitiva es él quien decide, lo cual es muy bueno. Es una persona que jamás se ha dejado presionar por nadie, es muy libre y se le nota. No es que finge escuchar y ya tiene pensado cómo actuar. Al proceso de diálogo, va sumando un discernimiento espiritual. Eso le da una perspectiva no ideológica y una gran imprevisibilidad.

¿Qué puede significar para la Compañía este pontificado? Después de los problemas del pasado reciente, ¿Francisco está promoviendo una especie de “reforma” para los jesuitas?

Creo que sí, ya nos ha lanzado algunos dardos que nos han dejado pensando. Sobre todo en la última homilía que nos dirigió en la Iglesia del Jesús (de Roma), con motivo de la canonización de Pietro Fabro. Nos recordó que el jesuita es una persona incompleta, nos quería decir que debemos estar siempre en la búsqueda. Esa idea, junto con la de ir a las periferias existenciales, nos está sacudiendo para continuar un camino de creatividad que después del Concilio Vaticano II la Compañía ha tenido con las dificultades que eso le ha traído, con los errores que ha cometido. Pero no todo fueron errores, por lo pronto ha dado a la Iglesia a un Papa. No obstante esta etapa post conciliar ha sido la más traumática desde la fundación. El haber tenido tensiones con los Papas, con Pablo VI y Juan Pablo II, es algo nuevo en la historia de la Orden. Ahora el Papa jesuita en lugar de decirnos: “Muchachos, quédense cayados, no hagan lío”, más bien nos dice todo lo contrario: “Sigan adelante por el surco de la tradición de la Compañía”.

Pero es también un doble mensaje, porque Bergoglio tiene una idea muy clara del carisma original de la Compañía. Les pide que vayan a las periferias, pero no que se pasen, ¿es así?

Para ir a las periferias se tiene que hacer como Pedro Fabro, con una profunda espiritualidad. Eso lo indicó (el Papa) claramente en la homilía del 3 de enero. Es claro que los problemas de la Compañía han sido por un vuelco hacia lo social descuidando la dimensión espiritual, que no es un problema nuevo en la Iglesia pero que en la etapa post conciliar se hizo bastante crítico. Eso hizo caer en planteos ideológicos o posturas radicalizadas que en el fondo desfiguran el evangelio.

Bergoglio encarna esas turbulencias que vivió la Compañía, desde su difícil salida del provincialato en Argentina y su posterior “exilio” en Córdoba. De hecho algunos jesuitas confesaron haber tenido una muy mala imagen de él como arzobispo de Buenos Aires. ¿Están ante una oportunidad histórica de sanar esas heridas del pasado reciente?

Él las conoce desde dentro y reaccionó en su momento a esas turbulencias con una posición muy clara, muy definida. Su postura estuvo en continuidad con el Concilio. Pero en su momento no se lo entendió, tal vez porque fue un poco visionario, profético.

¿Fue demasiado jesuita para los mismos jesuitas?

(Ríe) Tal cual. En cierto sentido sí. Él entendió muy bien la propuesta del Concilio de volver a las fuentes. A nosotros nos hizo estudiar los ejercicios, las Constituciones de la Compañía, las misiones jesuíticas. Pero no para quedarnos adentro, para ir a los pobres, para comprometernos con ellos. En él existe esa tensión entre la espiritualidad y la acción. Lo difícil es mantener esa tensión en equilibrio, porque donde se rompe ese equilibrio es cuando nos vamos a los extremos. Es un equilibrio muy frágil, al cual estamos llamados a mantener desde la oración.  

Vatican insider

Cronología del primer año del Papa del fin del mundo


Francisco ofrece cercanía, austeridad y reformas


A las 20,12 horas, Bergoglio aparecía en el balcón


El Papa Francisco cumple este jueves suprimer año de Pontificado, desde que el pasado 13 de marzo de 2013 fuera elegido en un Cónclave marcado por la renuncia de Benedicto XVI. A las 20,12 horas del 13 de marzo, el cardenal Jorge Mario Bergoglio salía al balcón de la plaza de San Pedro como Papa Francisco con una sotana blanca y una cruz de plata como único elemento decorativo.
"Parece que mis hermanos cardenales han ido casi al fin del mundo", señaló en relación a quienes le eligieron 266 Papa de la historia de la Iglesia Católica. Bergoglio pidió orar por el Papa emérito Benedicto XVI y también por él, dejando un momento de silencio.
En los días sucesivos se empezaron a conocer detalles de la vida y forma de ser del nuevo Papa, como que seguía pagando sus cuentas -la de la Casa Internacional del Clero, donde se alojaba cuando viajaba a Roma-, que no le gustaba usar coche oficial y que había decidido quedarse a vivir en la Casa Santa Marta, más austera. El sábado de esa misma semana también dejaba claro lo que quería, en su primer encuentro con periodistas: "Como me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres".
Una semana después de ser elegido Papa, el 23 de marzo de 2013, Francisco viajó a Castel Gandolfo en helicóptero para visitar a su predecesor, Benedicto XVI con el que se abrazó y rezó en la capilla de igual a igual, arrodillados en el mismo banco.
Después llegó la Semana Santa y Francisco decidió celebrar la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo en el Instituto Penal de Menores 'Casal del Marmo' donde lavó los pies a 12 jóvenes de diferentes nacionalidades, dos de ellos, mujeres y una de ellas musulmana. Un día después celebró su primer Viacrucis en el Coliseo, donde llamó a "responder al mal con el bien" y su primera Pascua pidiendo paz en Siria, África, Irak y las dos Coreas y condenando la trata de personas.
El 12 de mayo, Francisco proclamaba sus primeros santos -la colombiana Laura Montoya y Upegui, la monja mejicana María Guadalupe García Zavala y otros 800 mártires de Otranto-. Unos días después, visitaba por primera vez una parroquia de Roma ubicada en las afueras, donde ya mostraba su opción por ir a las periferias.
El 2 de junio, el Pontífice presidió en San Pedro una adoración eucarística junto a los fieles de todo el mundo y el 22 de junio suscitó polémica al no participar en el concierto del Año de la Fe promovido por el Pontificio Consejo para la Evangelización, dejando su silla vacía.
En el mes de julio llegaba su primera encíclica 'Lumen Fidei', escrita a cuatro manos junto a Benedicto XVI. Ese mismo día, el 5 de julio, firmó el decreto de canonización de Juan Pablo II y ordenó también el de Juan XXIII, que subirán a los altares el próximo 27 de abril de 2014.
Lampedusa
Pocos días después, el Papa Francisco protagonizaba uno de los momentos más recordados de su primer año de Pontificado, su viaje a Lampedusa después de la muerte de cientos de inmigrantes que intentaban alcanzar la isla italiana en pateras. Su grito de "vergüenza" por lo ocurrido resonó en todo el mundo.
Ese mismo mes, al Pontífice le esperaba su primer encuentro con miles de jóvenes en la JMJ de Río de Janeiro (Brasil). Allí demostró su cercanía a la gente, que paraba su coche para saludarle y su preocupación por los más vulnerables al visitar la favela de Varginha (Manguinhos) donde habló de "pacificación".
Francisco también visitó el santuario de Aparecida y se reunió en la playa de Copacabana con cientos de miles de jóvenes. Asimismo, tuvo unas palabras para las víctimas del accidente de tren de Santiago de Compostela, donde fallecieron 79 personas.
Durante el vuelo de regreso a Roma, el Papa Francisco respondió a las preguntas de los periodistas sobre las personas homosexuales. "Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarla?". También aseguró que "ningún lobby es bueno" y recordó que la Iglesia ha dicho 'no' a la ordenación de mujeres pero que le gustaría "que tuvieran más roles de liderazgo".
Siria
El 7 de septiembre convocó la Jornada de Ayuno y oración por la paz en Siria, Oriente Próximo y el mundo entero y envió una carta a los líderes del G-20 para pedirles que evitasen la guerra en Siria y dejaran "a un lado" la búsqueda "inútil" de una solución armada al conflicto.
Unos días después, el 10 de septiembre, Francisco sorprendía durante su visita al centro Astalli de Roma invitando a que "los conventos cerrados" se abran para hospedar a refugiados. Al día siguiente, salía publicada una carta enviada por el Papa al diario italiano La Repubblica en la que aseguraba que "Dios perdona a quien obedece a su propia conciencia" y que "la cuestión para quien no cree en Dios es obedecer a su propia conciencia".
No obstante, la primera entrevista oficial que concedió el Papa Francisco salió a la luz el 19 de septiembre. Fue realizada por el director de La Civiltà Cattolica, el jesuita italiano Antonio Spadaro y en ella el Papa defendió la presencia de la mujer en los puestos de "autoridad" de la Iglesia" y aseguró que "jamás" había sido "derechas".
En octubre, Francisco realizó un viaje a Asís, donde advirtió de que la mundanidad es "el cáncer" de la sociedad. Y en noviembre se produjeron dos acontecimientos importantes: el día 24 cerró el Año de la Fe, y el 26, publicó su primera exhortación apostólica, 'Evangelii Gaudium' (La Alegría del Evangelio), en la que abogó por una "conversión del papado" y por "una saludable descentralización" de la Iglesia.
Durante este año, Bergoglio se ha reunido con decenas de jefes de Estado, entre los que destaca el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, a quien regaló una pluma con la que Abbas dijo que esperaba firmar la paz con Israel. Por su parte, el presidente español, Mariano Rajoy, fue el primer líder europeo al que recibió el Papa y con él habló de la crisis económica española e internacional.
Reforma de la curia
También ha tomado las primeras medidas para reformar la Curia como la creación de un grupo de ocho cardenales que le asesoran en el Gobierno del Vaticano con los que ha creado una Comisión específica para la protección de la infancia frente a los abusos. En el ámbito económico, a finales de febrero, el Papa creó un Consejo y una Secretaría de Estado de Economía del Vaticano.
Igualmente, ha hecho sus primeros nombramientos, el primero, el de Pietro Parolin como secretario de Estado del Vaticano después de cesar en el cargo Tarcisio Bertone. Entre los españoles, destaca el de Fernando Vérguez como secretario general de la Gobernación y el del cardenal español Santos Abril y Castelló, como presidente de la Comisión Cardenalicia de vigilancia del Instituto para las Obras de Religión (IOR).
Francisco también ha sido portada en la revista Time que le nombró persona del año 2013 y ha celebrado su primer cumpleaños compartiendo su desayuno con tres personas sin hogar.
Tampoco han dejado indiferente a nadie sus recorridos en el jeep sin capota -durante los cuales ha bendecido a niños y enfermos, quedando en el recuerdo su abrazo a un hombre con el cuerpo lleno de tumores-; ni sus misas en Santa Marta, donde ha clamado contra la corrupción, el apego al dinero, el cotilleo, la hipocresía, el triunfalismo y los "escándalos". También se ha caracterizado por ser activo en la red social Twitter donde ya cuenta con más de 11 millones de seguidores.
El pasado 22 de febrero, el Pontífice celebró su primer Consistorio de creación de 19 cardenales, entre ellos, el español Fernando Sebastián. Al acto asistió, por invitación de Francisco, el Papa Emérito Benedicto XVI.
(Rd/Agencias)

domingo, 2 de marzo de 2014

Encuentros con la Palabra por Hermann Rodríguez S.J. “Cada día tiene bastante con sus propios problemas”


Cuentan la historia de un hombre vivía en la orilla de un camino y vendía perros calientes. No tenía radio, ni televisión, ni leía los periódicos, pero hacía y vendía buenos perros calientes. Solo se preocupaba por la divulgación de su negocio y colocaba cartelones de propaganda por el camino; ofrecía su producto en voz alta y el pueblo le compraba. Las ventas fueron aumentando y, cada vez más; compraba el mejor pan y las mejores salchichas. También fue necesario comprar un carrito más grande para atender a la creciente clientela y el negocio prosperaba. Sus perros calientes eran los mejores de la región. Venciendo su situación económica pudo pagar una buena educación a su hijo, quien fue creciendo y fue a estudiar economía en la mejor Universidad del país.
Finalmente, su hijo ya graduado con honores, volvió a casa y notó que el papá continuaba con la misma vida de siempre y tuvo una seria conversación con el: “–Papá, ¿usted no escucha la radio? ¿Usted no ve la televisión? ¿Usted no lee los periódicos? Hay una gran crisis en el mundo y la situación de nuestro país es crítica. El que no se mueva, va a quebrar". Después de escuchar las consideraciones de su hijo estudiado, el padre pensó: “–Si mi hijo es economista, lee periódicos, ve televisión, entonces solo puede tener la razón...”. Con miedo de la crisis, el viejo buscó el pan más barato (más malo) y comenzó a comprar las salchichas más baratas (las peores); y para economizar dejó de hacer sus cartelones de propaganda. Abatido por la noticia de la crisis ya no ofrecía su producto en voz alta. Tomadas todas esas precauciones, las ventas comenzaron a caer y fueron cayendo y cayendo y llegaron a niveles insoportables, hasta que el negocio de perros calientes del viejo que antes generaba recursos hasta para que el hijo estudiara economía, quebró. Entonces el padre, muy triste, se dirigió a su hijo con estas palabras: "–Hijo, tenías razón, estamos en medio de una gran crisis" y le comentó orgullosamente a sus amigos: "Bendita la hora en que envié a mi hijo a estudiar economía; el me avisó de la crisis... Si no hubiera sido por él, quién sabe qué hubiera pasado”.
Hay gente que vive pre-ocupada por las cosas que tiene que resolver en el futuro… Por eso se llama pre-ocupación… Viven ocupados en lo que no ha pasado y descuidan lo que tienen delante de sus narices. A estas personas el Señor les dice hoy: “No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?” Hay que vivir el presente y no vivir ocupados en lo que no ha llegado todavía.
Pero, desde luego, la propuesta de Jesús no es solamente no vivir por adelantado los problemas de mañana, sino en hacer lo que tenemos que hacer en el momento presente: “Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas”. Que Dios nos conceda la gracia de cumplir con las obligaciones que tenemos hoy y saber esperar en el Señor que nos dará lo necesario para mañana, de manera que no acabemos con el buen negocio que tenemos de venta de perros calientes, por miedo a la crisis que va a quebrar a todo el mundo…
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*
* Sacerdote jesuita, Decano académico de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana – Bogotá
Encuentros con la Palabra
RD

Comentario al Evangelio de hoy por JOSÉ MARÍA MARURI S.J. LOS LIRIOS DEL CAMPO



1.- Desde la madrugada… los trenes de cercanías de bote en bote. Los autobuses y Metros tempraneros rebosando gente. Todas las entradas de Madrid colapsadas por autobuses y coches. En medio de esa barahúnda de personas que cada día salen a su trabajo a ganar el pan con el sudor de su frente este evangelio de hoy nos suena al menos a poesía lírica dándose de cachetes con l prosa de la vida.

¿Quiere decir Jesús que deberíamos cruzarnos de brazos y que Dios nos traería los zapatos del niño y la cesta de la compra del mercado? A Dios rogando y con el mazo dando, ¿no?... Y hay otro dicho que, tal vez, sea italiano que dice: “Dios provee de alimento a los pájaros, pero no les reparte el alimento a domicilio”. También los pajarillos salen a buscar comida y en invierno lo pasan mal.


2.- No es la inactividad lo que el Señor nos aconseja. Él no busca agobiarnos. Lo hemos oído tres veces: “no os agobiéis”. Si después de hacer todo lo posible, aun el día de hoy o el futuro no nos preocupan. En ese momento, demos paso a la Providencia de Dios. No nos empeñemos nosotros en ser nuestra propia providencia, dejemos a Dios hacer algo.

Y sobre todo que no queramos asegurar tanto nuestro futuro (que no sabemos si no lo tenemos) que vivamos más para las cuentas corrientes que para Dios. Que queramos estar seguros que ya no necesitamos a Dios.

Y mucho menos quiere el Señor, que Dios quede relegado a ser un ornamento de nuestra riqueza, un cuadro artístico en el mejor salón de nuestra casa, un amuleto protector de nuestras cuentas corrientes, de los bonos del Estado, de las joyas o de las obras de arte.


3.- ¿Sabéis quién nos podría si este evangelio es pura poesía o refleja una realidad? Pues los que no teorizan sobre la divina providencia. Los que a fuerza de palparla y verla ya no creen en la Providencia, por eso porque la palpan. Los que ya no interpretan sus intervenciones como milagros o favores, sino como la cosa más natural del mundo, como es el salir del sol cada mañana.

Esas instituciones como el Cottolengo, como la del Sagrado Corazón de Bilbao, como las monjas de la Madre Teresa, como las Hijas de la Caridad… 
Algunas de ellas están obligadas a dar todo lo que las sobre, no pueden tener capital que asegure su subsistencia, algunas tienen prohibido pedir, porque les parece ofender a Dios, Padre Providente…

Y cuentan y no acaban, como el día que a la hora de comer en lugar de reunirlos a todos en el comedor hubo que llevarlos a la capilla porque no había que comer… y un timbrazo las sacó de allí y una furgoneta estaba fuera, llena de comida de un restaurant. O el niño que quiso un plátano, y no lo había y le dijeron se lo pidiera al Niño Dios, y llegaron tantos plátanos como niños había, ni uno menos, ni uno más.

Todo historietas piadosas que nosotros oímos con benevolente sonrisa, porque eso de milagritos… Lo malo es que ellas tampoco lo llaman milagros, porque tan milagro es que Dios haga llover o salir el sol, que haga llegar una furgoneta a tiempo. Para estas personas que se han jugado todo a una carta, la de Dios, este evangelio no es poesía es sencilla realidad.


3.- Sabéis quienes hemos convertido este evangelio en pura poesía: los que hemos olvidado que cada uno de nosotros somos las manos visibles de Dios en este mundo. Lo que nuestras manos hacen por los demás Dios lo hace.
Somos nosotros los que damos de comer al pajarillo o nos maravillamos ante el lirio del campo, cuando volvemos la espalda al que nos necesita un pajarillo querido de Dios muere en su nido. Cuando nuestra mano se cierra ante la mano extendida con súplica un lirio del campo se agosta y pierde su hermosura.

Porque tú y yo somos las manos visibles de Dios que debió alimentar al pajarillo y vestir al lirio.

Betania

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY



VIII DOMINGO ORDINARIO.

PRIMERA LECTURA
Isaías: 49, 14-15
Yo nunca me olvidaré de ti.Es brevísimo el texto del Profeta Isaías que vamos a escuchar a continuación. Contiene poco más de un par de líneas del capítulo 49 de su libro. Pero son más que suficientes. Nos dice que Dios no nos olvidará nunca y concuerdan, dentro del lenguaje del amor, con el Evangelio de hoy.
"Sión había dicho: 'El Señor me ha abandonado, el Señor me tiene en el olvido'. ¿Puede acaso una madre olvidarse de su creatura hasta dejar de enternecerse por el hijo de sus entrañas? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti", dice el Señor todopoderoso. 
Palabra de Dios

SALMO
Del salmo 61El Salmo 61 nos muestra como el salmista ha construido una plegaria de uso personal. Y expresa que Dios es la esperanza del pobre, aunque el mundo lo desprecie y lo humille. Descubre, además, que la zozobra y la angustia serán fácilmente vencidas por aquel que en Dios confía. La llegada del Dios Salvador marcará el inicio de nuestra felicidad.
R/. Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Sólo en Dios he puesto mi confianza,
porque de Él vendrá el bien que espero.
Él es mi refugio y mi defensa,
ya nada me inquietará. R/.
Sólo Dios es mi esperanza,
mi confianza es el Señor:
es mi baluarte y firmeza,
es mi Dios y salvador. R/.
De Dios viene mi salvación y mi gloria;
Él es mi roca firme y mi refugio.
Confía siempre en El, pueblo mío,
y desahoga tu corazón en su presencia. R/.

SEGUNDA LECTURA
1 corintios: 4, 1-5
El Señor pondrá al descubierto las intenciones del corazón.Terminamos hoy los domingos en que hemos leído fragmentos de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios. El Apóstol nos dice algo fundamental: que nosotros, como él, hemos conocido la salvación única y total que nos ofrece el Señor Jesús. Y que hemos de transmitir ese conocimiento a los demás para entregarles una sabiduría salvadora que sólo pertenece a Nuestro Señor Jesucristo.
Hermanos: Procuren que todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de juzgarme. Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el Señor. Entonces Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que merezca. 
Palabra de Dios

EVANGELIO
San Mateo: 6, 24-34
No se preocupen por el día de mañana.El fragmento del capítulo sexto del evangelista Mateo, que vamos a escuchar, es uno de los más bellos de toda la Escritura. Jesús de Nazaret nos enseña a poner toda nuestra confianza en Dios como hacen los lirios salvajes, o los pájaros del campo. Dios les da vestido y comida para subsistir. Nos da, pues, una receta infalible para destruir la angustia: solo pensar en el día de hoy porque, evidentemente, “cada día tiene su afán”.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro, o bien obedecerá al primero y no le hará caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.
Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento?
¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?
No se inquieten, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas". 
Palabra del Señor

sábado, 1 de marzo de 2014

DECLARACIÓN PÚBLICA DE DENUNCIANTES DEL SACERDOTE JESUITA EUGENIO VALENZUELA: Cuando se trata de abusos sexuales es necesario hablar con la verdad


“Ante el comunicado que la Compañía de Jesús hiciera el 24 de Enero de 2014 donde informa a la opinión pública sobre denuncias efectuadas contra el sacerdote jesuita Eugenio Valenzuela, queremos hacer algunas precisiones, pues somos nosotros algunos de los que han acusado al sacerdote Valenzuela por abuso sexual.

Lo que nos mueve a escribir estas palabras es la indignación por lo que hemos vivido y porque tenemos la convicción de que sólo compartiendo nuestras experiencias, podremos colaborar en algo a que estas situaciones no se repitan más. Esperamos con esto aportar a la discusión sobre los abusos, su prevención y reparación de los que ya han sido víctima.

Algunos de los denunciantes conocimos a Valenzuela cuando, en plena adolescencia y con 17 años, estábamos en un momento de mucha vulnerabilidad y otros pensábamos seriamente la posibilidad de ser sacerdotes: nuestras circunstancias personales nos expusieron completamente. Al comienzo los abusos, para algunos, fueron situaciones incómodas y ambiguas que nos desconcertaron, abrazos largos sintiendo todo el cuerpo y sus genitales, sentarnos en su falda, caricias. Para otros las demostraciones sexuales fueron casi inmediatas, largos besos en la boca –en ocasiones después de una confesión-, tocaciones sobre o bajo la ropa y acostados en la cama.

Todo lo anterior  junto a la dependencia que generaba su excesiva presencia en nuestras vidas son cosas que no pudimos detener ni aquilatar adecuadamente en ese momento. Sólo con el correr del tiempo y al conocer el testimonio de otras personas que sufrieron abusos, pudimos reconocer con claridad lo que habíamos vivido y develar el engaño que se había consolidado en nosotros. Hoy, al mirar nuestra historia, no podemos sino desear que no existan otros que sean transgredidos en sus límites físicos, sexuales y psicológicos traicionando la confianza depositada en quien se supone te ofrece apoyo y ayuda.

Si bien la declaración pública que hizo la Compañía de Jesús es un primer paso en el reconocimiento de ciertos hechos, y que agradecemos, no basta con decir las cosas de manera genérica y abstracta. Cuando se trata de abusos sexuales es necesario hablar con la verdad, con todo lo dolorosa y vergonzosa que ésta pueda ser. Sólo así se puede aspirar a reparar lo que se ha roto: la dignidad, una parte de la historia propia, la confianza en los otros. Evitar hablar con la verdad es continuar con el silencio que sólo protege la máscara con que el abusador puede seguir ejerciendo su poder en otros.

Ha sido doloroso comprobar en el camino el poco tino y empatía de algunas personas frente a lo que significa un abuso, especialmente de algunos jesuitas. Ciertos hechos que denunciamos son considerados como normales, no le asignan la gravedad que merece y explican nuestra denuncia por otros motivos. Peor es cuando invitan a cambiar nuestra declaración o simplemente dan malos tratos gratuitos. Se ha echado de menos lo que es fundamental en estos casos: la preocupación central por las víctimas.

También es cierto que algunos hemos encontrado acogida para escuchar nuestros testimonios y que a partir de Octubre de 2013, cuando Eugenio Valenzuela dejó de ser Provincial de los jesuitas y se inició una nueva investigación previa, se actuó con celeridad y la mejor disposición. Pero habían pasado 2 años desde las primeras denuncias, tiempo en el que no se tomó ninguna acción sino que se le confirmó en su posición de Provincial. La conclusión de la última investigación fue que no había delito canónico sino sólo “conductas imprudentes”. No somos los primeros que han denunciado hechos similares frente a una institución donde a veces las respuestas se alinean más con la defensa corporativa -que poco aporta al reconocimiento de la verdad- que con la defensa de los ofendidos.

Tomar la decisión de denunciar tampoco ha sido sencillo, pero en este recorrido las casualidades nos han hecho encontrarnos unos denunciantes con otros y compartir lo que vivimos, permitiendo confirmar nuestras experiencias. De la misma forma esperamos que nuestras palabras animen a otros a colaborar al esclarecimiento de la verdad y, si han sido afectados, puedan con su testimonio recobrar parte de lo que les fue arrebatado.

Agradecemos a quienes nos han precedido en instalar estos temas en la discusión pública, facilitando reconocer nuestra propia experiencia (familiares de Patricio Vela y denunciantes del caso Karadima). Agradecemos igualmente a la Fundación para la Confianza el facilitarnos publicar esta declaración resguardando nuestra intimidad”.

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Ignacio Muñoz Concha
Jose M. Prieto del Rio
D.A.B.

Fundación para la confianza