lunes, 25 de mayo de 2009

El Evangelio de hoy


Juan 16. 29-33.


Entonces dijeron sus discípulos:
—Ahora sí estás hablando claramente, sin usar comparaciones. Ahora vemos que sabes todas las cosas y que no hay necesidad de que nadie te haga preguntas. Por esto creemos que has venido de Dios.
Jesús les contestó:
—¿Así que ahora creen? Pues ya llega la hora, y es ahora mismo, cuando ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.


Recuerdo aquellos momentos en mi vida en que he tratado caminar solo por mi lado, sin Jesús. …

Cuando lo he dejado solo. …

¿cómo me ha ido? …

¿qué he sentido? …

Recuerdo lo que he sufrido en esos momentos. …


Jesús me ofrece su paz al estar unidos con El.

¿Cómo he experimentado esa paz? …

Si tuviera que explicásela a otro, ¿cómo lo haría?

1 comentario:

Anónimo dijo...

JESUS, CRISTO, Y MESIAS.
Si Uds. ponen atención a una lectura cuidadosa, y sin preconceptos, de los Evangelios econtrarás estas "tres figuras", semántica y textualmente discernibles:
JESUS: Un maestro de sabiduría que habla con metáforas y parábolas, al más puro estilo de la "lección pública" del Saber griego clásico.
MESIAS: Un lider liberacionista y contestatario, que impugna las instituciones religiosas, y el poder dominante y propone un Reino
alternativo.
CRISTO: Una victima, pura, inocente, e inmaculada que da la vida por todos, y se queda para siempre en los que más sufren y
en "el pan nuestro de cada día".
Pongan especial devoción al discernir desde que punto de vista les habla, y especial amor para saber fundadamente cuando hablan
los tres aspectos SIMULTANEAMENTE
en un mismo Texto, porque ese texto es de la ESENCIA del mensaje.
Ejemplo claro: las bienaventuranzas evangélicas, ahí habla "claramente" como Jesús, como Cristo y como Mesías, es decir como REDENTOR NUESTRO.