martes, 22 de enero de 2019

¿A qué Centroamérica llega el Papa Francisco? por Israel Espinoza


EL PONTÍFICE ATERRIZA ESTE MIÉRCOLES EN UNA REGIÓN SUMIDA EN LA VIOLENCIA Y CRISIS POLÍTICAS

La corrupción, el narcotráfico, la crisis migratoria o la calidad democrática, entre sus preocupaciones en la JMJ

La gran mayoría de las naciones del istmo experimenta fuertes crisis internas que exigirán del Pontífice al menos, una palabra o un gesto suyo

(Israel González Espinoza, enviado especial a Panamá).- El Papa Francisco llegará este miércoles 23 de enero a Ciudad de Panamá para participar de la Jornada Mundial de la Juventud católica (JMJ), a la que se espera la llegada de 300.000 peregrinos procedentes de todo el mundo, sobre todo de Centroamérica. Sin embargo, la gran mayoría de las naciones del istmoexperimenta fuertes crisis internas que exigirán del Pontífice al menos, una palabra o un gesto suyo.
El frente que -hasta ahora- representa un desafío mayúsculo en términos políticos para el líder de la Iglesia, es la nicaragüense, y no es para menos.
Después de que la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos (ONUDDHH) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) verificaran in situ la represión del régimen de Daniel Ortega, alegando que en el país se habían cometido crímenes de lesa humanidad, muchos opositores nicaragüenses y también observadores externos han pedido al Pontífice condenar los desmanes del ex revolucionario devenido en dictador.
Hasta ahora, Francisco no ha querido entrar a fondo al tema de Nicaragua. Desde Roma, ha hecho llamados bastante generales hacia la paz, reconciliación y unidad al país, pero sin hacer referencia a la violencia institucional que vive la población a manos del Estado nicaragüense.
"Como se lo expresáramos a Su Santidad en una anterior misiva, sabemos de su preocupación por el sufrimiento que hoy padecen, sin distingos, todos los venezolanos y ahora los nicaragüenses. Los primeros son víctimas de la opresión por una narco-dictadura militarizada, que no tiene reparos en conculcar de manera sistemática los derechos a la vida, a la libertad y a la integridad personal y, además, como consecuencia de sus políticas públicas deliberadas y una palmaria corrupción que escandaliza mundialmente, somete a éstos a condiciones de hambruna generalizada y falta de medicinas. Los segundos, a mediados año, fueron víctimas de una ola de represión que deja como saldo casi 300 muertos y unos 2.500 heridos", le escribieron al Papa en tono de reproche 20 expresidentes latinoamericanos agrupados en la Iniciativa Democrática de España y Américas, (IDEAS).
Triángulo norte: corrupción, narcotráfico, crisis migratoria y elecciones
Más al norte de la región, está la crisis institucional abierta por el presidente guatemalteco Jimmy Morales y su afán de desconocer a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). A inicios de enero, el mandatario expulsó al organismo, una especie de fiscalía supranacional que ha llevado a los tribunales a políticos, empresarios y militares mafiosos, incluidos el hermano y el hijo del mismo.
Morales, quién ha hecho de su batalla contra la CICIG un leitmotiv político, ha levantado repulsa entre diversos sectores de la sociedad guatemalteca, incluida la propia Conferencia de Obispos del país, quiénes han condenado la expulsión de los investigadores del organismo y el enfrentamiento del mandatario con otros poderes del Estado, como la Corte de Constitucionalidad (CC).
"La cancelación de las visas a funcionarios claves (de la CICIG) en la investigación de delitos con nexos a figuras públicas que compromete la confiabilidad (del presidente Morales) en la lucha contra la impunidad", señaló la Conferencia Episcopal Guatemalteca en un comunicado.
En Honduras, la crisis migratoria pareciera no tener fin. Hace tan sólo 7 días atrás, se anunció una nueva caravana de migrantes que partirían desde la ciudad de San Pedro Sula en Honduras hacia la raya fronteriza que divide Estados Unidos con México.
El gobierno de Donald Trump, que ha endurecido su retórica hacia los migrantes, ha asegurado que Honduras, El Salvador y Guatemala serán sujetas a suspensión de ayuda económica norteamericana si no logran detener la inmigración irregular hacia territorio estadounidense.
El gobierno de Honduras, ante éstas amenazas, ha recurrido a culpar a partidos políticos de oposición de la organización de las caravanas, que son el reflejo de años de políticas socialmente no redistributivas de la pobreza.
"¡Cuántos cientos de hondureños han partido en forma individual todos los años y a cuántos los han regresado de México y de los Estados Unidos! Hemos sido sordos ante los gritos de abusos y violación a sus derechos en su trayecto y hemos sido ciegos para ver esa realidad. Hemos preferido alegrarnos por la llegada de remesas, como una solución a los problemas internos", manifestaba un comunicado de los Obispos hondureños, fechado en octubre de 2018.
En El Salvador, el próximo 3 de febrero se realizará la octava elección presidencial desde la aprobación de su Constitución en 1983 y la sexta desde los acuerdos de paz firmados en 1992. Esta vez, sin embargo, todos los sondeos de opinión dan como ganador al joven político Nayib Bukele del partido de centro-derecha GANA, quien abiertamente desafía al sistema bi-partidista que ha imperado en el país centroamericano desde el final de la guerra.
También en El Salvador, como en Honduras y Guatemala, está el papel que desempeñan las maras, que ejercen la violencia contra los ciudadanos y cuyos crímenes muchas veces están ligados, no sólo a la falta de oportunidades, sino también a la penetración del narcotráfico y la corrupción de los funcionarios públicos. En dicho país, se reportaban en 2017 la tasa de 105 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Ante el escenario electoral, el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, pidió a los políticos cumplir sus promesas y gobernar para todos; asegurando que la democracia es muy frágil en toda América Central.
"Nos preocupa a los obispos de El Salvador el próximo evento electoral. La democracia en Centroamérica es muy débil, por eso constantemente estamos llamando a fortalecer la democracia y que haya una mayor participación. Pedimos a las autoridades que vengan elegidas, ser responsables con sus compromisos y velen por defender los intereses del pueblo que los eligió. Que promuevan leyes justas, que en verdad velen por el bien común. Concretamente, nos preocupa el tema del agua, porque hay una intención manifiesta, un deseo muy grande de algunos de privatizar el agua, digo algunos, porque es un grupo pequeño de personas, pero pudientes, son los que tienen el gran capital en sus manos y dominan la voluntad de la sociedad", dijo hace tres días monseñor Escobar Alas.
++++EN VIVO DESDE PANAMÁ++++

¡Hola amigos! Ya estamos en la Ciudad de Panamá para llevarles todas las incidencias de los peregrinos nicaragüenses y de otras nacionalidades que han venido al país canalero para vivir la @jmj_es Panamá 2019.
Mensaje, verlo aquí
RD

JMJ: Siempre hay sitio por santi María Obligio



Hay lugar para todos. Un obispo mayor que predica cantando al ritmo joven de la asamblea. Locales de comida sobrepoblados con mesas llenas y siempre mezcladas de rasgos, acentos, banderas. Sonrisas, guiños de ojo, apretones de manos y palmadas con desconocidos que se reconocen cercanos de solo pasar por al lado. Acá nadie es indiferente con su vecino, sino lo contrario, todo roce es oportunidad para el saludo, el intercambio, encuentro.
Claro que también hay conflictos, con el calor, con la espera, con las distancias, con los enredos de una organización que a pesar de los desvelos nunca alcanza para acomodar lo suficiente. Pero eso es lejos lo menos importante; solo confirma que están los pies en la tierra, y que aún con los mejores intentos también en estos días de santidad compartida somos todos de barro en proceso hacia una humanidad mejor.
Y esa humanidad mejor se ve, se toca, se huele durante estos días de JMJ.
Hasta hoy martes fuimos llegando los peregrinos, acogiéndonos en casas de familia, abriendo los mapas, entendiendo el transporte y caminando un poco la ciudad. Algunas adoraciones por países en distintas iglesias, misas de pastorales específicas o regionales. Los que están desde más tiempo, habiendo misionando unos días de "pre-jornada" en ciudades aledañas. Recién esta tarde arranca oficialmente la fiesta. Y lo que puedo asegurar en estos días de espera es que acá, como en la mesa de Jesús, hay lugar para todos.

pastoralsj

martes, 8 de enero de 2019

MÚSICA: Coro Ignaciano: Consolad. Un recuerdo de hace nueve años y medio


Grabado en el año 2009, es decir, hace nueve años y medio
Durante la celebración de la Fiesta de San Ignacio de Loyola, realizada en el Templo de San Ignacio, en Santiago de Chile, captamos al coro ignaciano que acompañó la Eucaristía

Vendas que ponerse y vendas que quitarse por Elisa Orbañanos



Pasar más tiempo con la familia, alcanzar metas profesionales, cuidarnos más, ser más ecológicos… Uno tendería a pensar que comenzar el año nuevo con desafíos es positivo, saludable y motivador. Pero, claro, depende del reto.
A algunos nos parece surreal y casi inverosímil lo que leemos en los medios esta primera semana del año, pero es real: es actualidad (y se ha hecho viral) poner en peligro la integridad física, de forma voluntaria y delante de la cámara de un smartphone, para imitar a los protagonistas de una película. Concretamente, personas más o menos maduras realizan tareas cotidianas con los ojos vendados, con los riesgos que eso implica no solamente para ellos, sino también para quienes los rodean. Desde cualquier análisis objetivo, este reto resulta ridículo. Pero si vamos un poco más allá, nos damos cuenta de que, por desgracia, andar a ciegas voluntariamente no es novedad en nuestra sociedad.
Normalmente no llevamos vendas en los ojos al atravesar una calle o al bajar a comprar el pan. Pero sí nos las ponemos para otro tipo de elecciones de consumo que (sabemos) afectan al deterioro del planeta o fomentan conflictos, o frente a realidades tan duras y tan cercanas como la pobreza, la soledad o la migración forzosa.
Como todas las modas, esta también pasará. Quiero pensar que lo absurdo de confundir realidad y ficción es temporal. Pero ojalá uno de nuestros propósitos este año sea el de quitarnos las vendas frente a la realidad palpable de sufrimiento a nuestro alrededor, para descubrir un mundo de oportunidades de cambio posibles. Que 2019 nos traiga miradas limpias y horizontes abiertos.
Elisa Orbañanos

pastoralsj

lunes, 26 de noviembre de 2018

El valor de un selfie por Álvaro Lobo sj



Más de 250 personas han fallecido mientras se hacían una selfi desde 2011 (cifra ofrecida por la CNN). Un dato tan curioso como trágico, que denota el poder de la imagen por encima del sentido común en algunos casos. Esta obsesión por las autofotos me recuerda a los que visitan un museo y no logran contemplar un cuadro por conseguir likes en las redes sociales o a los que durante un concierto no escuchan su canción favorita por grabar un vídeo de pésima calidad, o bien nunca disfrutarán la emoción de unos penaltis por querer sellar ante el mundo entero un 'yo-estuve-allí'.
Desde hace años, la obsesión por las instantáneas ya no es cosa de turistas orientales. Se trata de una reacción tan natural como espontánea que nos ayuda a aprehender momentos, pero de alguna forma podemos caer en el riesgo de distraernos de lo importante por retener algo que nunca logramos vivir. Late la lógica del consumismo vital, como quien presume de conquistar corazones sin haber conjugado nunca el verbo amar. Las experiencias del tipo que sea nos ayudan a crecer, a aprender y a madurar, en definitiva a vivir. Sin embargo, nos pasa que confundimos la felicidad con experimentar el máximo de emociones posibles –y de paso mostrarlo a nuestros conocidos–, cuando en el fondo nuestra plenitud pasa más por la calidad que por la cantidad y, cómo no, por el sentido que le damos.
A veces nos obcecamos con tener miles de experiencias sin saber muy para qué. Confundimos el vivir bien con realizar muchas cosas o con visitar muchos lugares. Está genial afrontar con pasión la vida y aprovechar al máximo, pero quizás no pasa tanto por el número o por intentar congelar cada instante sino por vivirlo con intensidad, como si fuese único e irrepetible. Facebook, Instagram o WhatsApp pueden estar llenos de imágenes –muchas necesarias que remueven nuestra memoria–, pero nunca podrán retener lo vivido. Al fin y al cabo el corazón está lleno de vivencias profundas, no de fotos ni vídeos por espectaculares o numerosos que puedan llegar a ser.
Álvaro Lobo sj

lunes, 5 de noviembre de 2018

La espada de Damocles por Javier Bailén sj



Estamos en una sociedad muy resultadista. Nos miramos unos a otros con la intención de valorar los resultados y así poder decir si somos mejores o peores. Son los resultados los que determinan el devenir, el futuro y la permanencia.
Llevamos semanas escuchando que, quizá, Julen Lopetegui no seguiría mucho más tiempo en el Real Madrid. Los resultados no estaban siendo buenos. Ya el domingo pasado la derrota ante el eterno rival, el F.C. Barcelona, hizo que la espada de Damocles se acercase más a la cabeza del entrenador vaticinando un final muy poco feliz. Hasta que cayó. La espada. Y el entrenador.
Me pregunto, a raíz de este caso, cómo valoramos nosotros las cosas. Desde dónde enfocamos nuestra capacidad de juzgar lo que hacemos nosotros y lo que hacen los demás. Me pregunto si nosotros también somos presas de los resultados, de la numerología, y necesitamos llenar nuestros proyectos y pastorales de gente porque eso será lo determinante para un buen juicio. O si por el contrario, buscamos la calidad, profundidad y vinculación de los participantes sin estar tan pendientes de romper estadísticas.
No es fácil salir de la cadena de mercado que nos envuelve. Los números son los números y la espada de Damocles no tiene piedad ni misericordia. Hoy es Julen Lopetegui pero mañana podemos ser cualquiera de nosotros los que recibamos el golpe certero que cercene nuestras aspiraciones o deseos. Pero, ¿es eso lo que queremos?, ¿es así como queremos vivir?
En el mundo del fútbol, al igual que en otras facetas de la vida, se necesita ganar para poder estar 'en el candelero'. La victoria es la reina que todo el mundo quiere conquistar, pero ¿a qué precio?, ¿dónde están los límites? Las pasiones que acompañan a este deporte invitan, en multitud de ocasiones, a tomar decisiones que no siempre son racionales. Pero, ¿ocurre así también en nuestras vidas? ¿nos dejamos llevar por la pasión y nos olvidamos de lo vivido?
La espada de Damocles estará siempre sobre nuestras cabezas. Imagino que el, hasta el lunes, entrenador del Real Madrid, sufrió durante bastantes jornadas la incertidumbre de su permanencia mientras los medios de comunicación jugaban y balanceaban la espada con el fin de ver si caía o no.
Aunque no podemos vivir de la mediocridad y, en muchas ocasiones hay que tomar decisiones con gran valentía, me sigo preguntando si el único criterio de valor que determine nuestras vidas debe ser el resultado para tener éxito, los números que rompan estadísticas o por el contrario miramos con más profundidad los procesos y trabajos desde otras perspectivas.

Javier Bailén sj
pastoralsj